El agua que baja del noroeste de la provincia de Buenos Aires en su natural recorrido buscando la salida al mar, no perdona a pueblos ni parajes, uno de los canales que pasa cerca de Girodías, en Trenque Lauquén se desbordó y comenzó a ingresar agua a esta pequeña localidad, amenazando el natural ritmo de vida del pueblo. La situación se complicó con la rotura de un tapón, de esta manera ingresó agua por Daireaux.

Trenque Launque está acostumbrado a la presencia de agua en sus pueblos y caminos rurales. Por estar tan cerca de General Villegas, el agua que entra por este distrito en su recorrido llega hasta aquí hinchando el cauce de arroyos y aguadas. Los canales, muchos de ellos clandestinos, son los que juntan más agua, y al desbordar buscan la pendiente que termina en los pueblos. A esto se le suma el agua que entra por Daireaux.

Girodías tiene 160 habitantes y vive horas dramáticas, uno de estos canales que pasa cerca del ejido urbano se desbordó y el agua comenzó a invadir las calles del pueblo. Está en el sur del partido de Trenque Launquén. “El agua ingresó por la calle principal de Girodías, cuya situación es complicada, y donde se está trabajando proveyendo agua potable a sus vecinos y a la sala de Primeros Auxilios que posee este pueblo que está a 80 kilómetros de la ciudad cabecera”, comentó a Infogei el Coordinador de Defensa Civil de Trenque Lauquen, Nicolás De Pablo.

El agua viene del partido de Daireaux, en cuyo límite se había hecho un tapón que había sido denunciado por Daireaux pero se había hecho con autorización de Hidráulica bonaerense, con el fin de que el agua no inunde este pueblo”, la inundación que sufren gran parte de los pueblos de Buenos Aires ha ocasionado tensión entre pueblos vecinos. Nadie quiere tener el agua en su Distrito y muchas veces debe intervenir la justicia para dirimir la abertura o el cierre de los tapones que trasvasan el agua de un territorio al otro.

Para poder llevar algo de tranquilidad, el tapón que se había roto -algunos dicen en forma intencional- volvió a arreglarse y la calma volvió al pueblo, aunque las lagunas que lo rodean están con mucha agua. Los pronósticos para los próximos meses no son alentadores, ya que se avecinan semanas de lluvia. El panorama para estos pequeños pueblos es muy complicado.