Fuente Télam
 

El batir de los tambores y el sonido inconfundible de los instrumentos de viento preanuncian la celebración muchas horas antes del comienzo del desfile, cuando las comparsas se preparan para la gran fiesta. Es que a sólo 220 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires y a 180 kilómetros de Rosario, Gualeguay, en el sur entrerriano, celebra las fiestas de carnaval con desfile de carrozas y un despliegue de deslumbrantes trajes de fantasía.

En los alrededores del corsódromo grandes grúas levantan una y otra vez los majestuosos espaldares de plumas que servirán de adorno para las nueve carrozas de las comparsas K Rumbai; Samba Verá; y Si Si, que competirán por el favor y fervor del público y por el voto del jurado especialmente elegido para la ocasión. A eso de las 22 unas 15.000 personas colman las gradas de las seis tribunas, palcos, lugares con mesas y otros sectores con los que cuenta el corsódromo.
En la primera jornada a la que asistió Télam, la música de fondo invita al baile y mientras miles de aerosoles lanzan nubes de espuma -una marca registrada en este carnaval-, la voz de los dos locutores oficiales anuncia el inicio del desfile de carrozas y comparsas.
Fue el turno entonces de la comparsa K Rumbay, ganadora varias veces del certamen, que presentó: “Tu suerte está echada”, basada en la propia historia como comparsa, con éxitos y fracasos; logros y tropiezos.
 
La única gran diferencia entre el Carnaval del Gualeguay y los que se desarrollan con éxito en otros lugares de la provincia y del país es que esta gran fiesta es organizada y solventada por el municipio. “Para nosotros es una fiesta histórica que lleva más de 30 años, pero hace 5 años que el municipio tomó la decisión de llevar adelante el carnaval y la verdad que hemos ido creciendo año a año porque el carnaval representa una pasión para nuestra ciudad”, dijo a Télam el intendente de Gualeguay, Luis Erro.
“Está hecho por el municipio, no hay ninguna colaboración de nadie, pero ahora es todo a pulmón. Nación, por el carnaval federal siempre nos da una mano con un importe que es muy importante para nosotros, pero esto es puramente municipal”, agregó.

La segunda comparsa, Samba Verá, presentó el tema “Perseo: Mitad Hombre, Mitad Dios”, una historia mitológica que encierra misterio, aventura y pasión representada con todo el colorido de sus trajes y carrozas, siempre coronada con la presencia de la Reina de la comparsa, una escultural joven ataviada con las mejores galas.

Lo mismo se repitió con la última y más antigua comparsa de la provincia de Entre Ríos, Si Si, cuyo tema en este caso fue “Rinascere”, que trata del cambio de mentalidad que se produce en el hombre entre la Edad Media y la Edad Moderna con el paso de las supersticiones, misterios y religión a la ciencia, los descubrimientos y los avances tecnológicos.

 
“El corso de Gualeguay, que para mayor información se puede acceder al sitio web: www.corsodegualeguay.com.ar, es una fiesta cultural muy identitaria nuestra que nace como una manifestación del pueblo. De hecho el 60% del público es de acá, constituyéndose en una fiesta a cielo abierto de las más principales del país”, dijo a Télam el secretario de Turismo, Cultura y Deportes local, Mariano Dunat.
Pero Gualeguay no sólo ofrece el espectáculo del carnaval sino también la posibilidad de realizar actividades al aire libre para lo cual cuenta con una costanera con playa y parador ubicada en los límites del Parque Municipal intendente Quintana, un gigante espacio verde. “Hay muchas excusas para venir a la ciudad y seguir nuestro eslogan: ‘Probá Gualeguay’, principalmente porque está muy cerca para una escapada de verano o de invierno”, explicó Dunat.
“Es una ciudad muy tranquila, muy segura, muy familiar, muy accesible en precios, donde se puede hacer turismo saludable y de playa y disfrutar de un parque enorme con 60 churrasqueros gratis con la posibilidad de andar en bicicleta o hacer kayak y bicibote en el río con sólo presentar el documento”, precisó.