Por Leandro Vesco / Fuente: El Patagónico

Las empresas argentinas dedicadas a la desalinización y reúso de agua participaron del workshop de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB). En el marco del II Congreso de Reúso de Efluentes y Plantas Desalinizadoras. Especialistas de distintas empresas y ámbitos académicos se acercaron a Comodoro Rivadavia para contar las últimas noticias sobre la osmosis inversa y toda la tecnología existente para potabilizar el agua del mar.

Uno de los disertantes fue Juan Pablo Camezzana, de RWL Water Argentina. “Los sistemas de desalinización de agua de mar apuntan a generar una nueva fuente de agua. Y además, si estamos buscando estas alternativas es porque no nos alcanza lo que tenemos. Esto nos tiene que prender un alerta sobre el uso eficiente”, dijo Camezzana. “En materia de reúso, en Argentina tenemos un nivel de proyección espectacular. No hacemos mucho reúso, así que existen muchas posibilidades para incrementar ese porcentaje de agua que estamos consumiendo y evacuando encontrándole la forma para devolverla al circuito”, manifestó.

El especialista comentó las diferencias entre los efluentes municipales-domésticos y los de la industria petrolera. Para los primeros, las ciudades deberían contar con una planta de tratamiento de efluentes que puede pasar por membranas con el fin de reutilizar ese agua para distintos objetivos, principalmente para sistemas de riego. Para la industria habría que añadir una etapa para generar un agua que puede usarse para el circuito industrial. La industria genera residuos acuosos -de los pozos sale mayoritariamente agua junto al petróleo- que también pueden ser tratados con esta tecnología para obtener agua de mejor calidad, en estos casos para realizar recuperación secundaria o terciaria.

En estos momentos avanza la planta de desalinización de Puerto Deseado, que proveyó RWL Water Argentina para procesar 3.000 metros cúbicos por día de agua de mar. En paralelo, fueron adjudicatarios de una planta para Caleta Olivia que es cuatro veces más grande que la de Deseado. “Nosotros llegamos tarde como país a lo que es la desalinización, esto sucedió porque hemos tenido la ventaja y la suerte de contar con otras fuentes de agua que pudieron abastecernos durante mucho tiempo”, planteó el especialista. “Puerto Deseado y Caleta Olivia han tomado una decisión importantísima y va a ser un hito en lo que es el abastecimiento de agua no dulce a la población, utilizar agua cruda que no es la que siempre utilizamos”, observó.

Camezzana destaca que una planta de desalinización puede convivir con el sistema tradicional de abastecimiento de agua corriente. “Es una nueva fuente de agua, no compite con la anterior. No sacamos un recurso del mismo lugar, agregamos una opción” Nuestro país es uno de los principales reservorios de agua dulce, también tendría la posibilidad de generar agua desde su interminable costa marítima.  

 

Potabilizan agua de mar