En la zona del Delta Bonaerense el OPDS (Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible) llegó una denuncia por la presencia de cazadores en áreas no permitidas. Vecinos de la zona vieron que un grupo de personas estaban realizando tareas vinculadas con la caza, la Policía Ecológica se acercó hasta el lugar y halló cazadores con un gran número de animales muertos y armas de todo tipo, que fueron decomisadas.

La caza furtiva es una actividad que atenta no sólo contra la seguridad de los vecinos cuando se realiza cerca de zonas pobladas, sino que sus principales víctimas son las especies en peligro de extinción y las que están protegidas en distintos grados de peligro. Desde el Gobierno de la Provincia fiscalizamos y tratamos siempre de llegar antes que se concrete la caza, claro que no siempre se logra”, comentó Marcelo Martínez, director de la Dirección de Áreas Naturales Protegidas.

El operativo se llevó a cabo en conjunto entre la Policía Ecológica, la Dirección de Fauna de la Nación, Prefectura y el Municipio de San Fernando. Fueron los propios vecinos quienes hicieron la denuncia, en un hecho para destacar, ya que muchas veces la presencia de cazadores no es avisada o no se les da trascendencia. La toma de conciencia acerca de la importancia de cuidar el medio ambiente y loa fauna es un factor determinante y una tendencia que felizmente está creciendo en nuestra sociedad.

Los individuos que fueron sorprendidos en plena faena se los halló culpables de estar llevando a cabo “caza furtiva por fuera del Código Rural”.  En este operativo se decomisaron diez armas de fuego y cuchillos, y lo más grave, gran cantidad de coipos, carpinchos, dos especies protegidas y 200 kilos de pescado. A los responsables les labraron actas correspondientes que podrían derivar en multas de hasta $50.000.