El hospital Ramón Carrillo, en la localidad de Las Heras, Mendoza, inauguró una sala de TPR (Trabajo de Parto, Parto y Recuperación) donde las futuras mamás podrán optar por tener un parto acuático.

La sala contará con una bañera para hidroterapia. Allí, las mujeres podrán vivir todo el proceso de trabajo previo, el nacimiento de sus hijos y la recuperación en un mismo lugar. La bañera que se llena con agua tibia, con una temperatura de acuerdo a los protocolos con 36 y 37 grados.

Gustavo Rinaudo, jefe del servicio de Obstetricia del hospital, comentó que los protocolos que se utilizarán para las prácticas de hidroterapia y trabajo de parto en agua, serán traídos del norte de Brasil y que no todas las mamás podrán acceder a este tipo de partos. Sólo podrán hacerlo aquellas que “hayan sido controladas, que tengan ecografías, que tengan análisis de sangre, que sepamos que son partos viables con pelvis viables.

En estos casos sí se puede ofrecer este método, porque para los que no saben el agua es un método alternativo no farmacológico para el alivio del dolor. No solamente eso, sino que también tiene muchos más beneficios en el trabajo de parto y en el parto”, explicó, y también hizo referencia a que no es excluyente que se hayan realizado el seguimiento de embarazo dentro del mismo hospital.

El jefe de obstetricia comentó también que su prioridad serán mamás que no tengan obra social, ya que es una institución pública. “El número de partos mensuales son un promedio de 70, tenemos disponibilidad y en la parte edilicia estamos preparados. La idea es aceptar a gente con obras sociales que quieran hacer el uso de este beneficio”.