Por Leandro Vesco / Fuente: Télam y Diario Chubut

Todos los medios del Sistema Nacional del Manejo del Fuego disponibles en la Patagonia están afectados a combatir el incendio iniciado este lunes en el Parque Nacional Los Alerces, en la zona cordillerana chubutense, y aprestan más recursos para colaborar en esa tarea, informó esta noche la cartera ambiental nacional.

El subsecretario de Bosques de la provincia, Hernán Colomb, informó que en Lago Puelo si bien “el fuego está un poquito más aplacado, sabemos que tendremos más actividad porque la temperatura se eleva hacia el mediodía”.

En relación con el otro foco, en Parque Nacional Los Alerces, dijo que “está bastante complicado, pero estamos trabajando con tres aviones y dos helicópteros”, además de autobombas forestales y maquinaria. Allí, “el fuego sigue con bastante actividad y no mermó en horas de la noche; pensábamos que podría darse un descenso de temperatura que no hubo”, lamentó y anunció que este miércoles “llegarán 52 brigadistas de La Pampa, Mendoza y Buenos Aires”. Hasta este martes, se estimaba que ya se perdieron 850 hectáreas.

Colomb manifestó que “el fuego sigue con bastante actividad desde hace dos días” Explicó que la sequía en ese sector “es muy grande; en los primeros días del otoño no tenemos precipitaciones, lo que hace que el comportamiento del fuego tome intensidades muy fuertes”.

Consultado por medios locales sobre la cercanía de las llamas a las poblaciones cercanas, dijo que “el incendio en Parque Nacional Los Alerces está muy cerca de la villa Futalaufquen, es un combate frente a frente con las llamas para evitar pérdidas estructurales, y en Parque Nacional Lago Puelo está sobre el faldeo del cerro Currumahuida con peligro de que vaya descolgándose para la parte interior donde podría tener un grado de actividad complejo y estamos trabajando para evitarlo”

A última hora de hoy los organismos que participan en el fuerte operativo de combate contra el fuego mantuvieron una reunión en Lago Puelo para establecer las acciones de las próximas horas, detallaron las autoridades ambientales de la Nación y confirmaron que se mantiene el dispositivo desplegado para prevenir daños en la Villa Futalaufquen, que estaba fuera de peligro.

No obstante, el clima y específicamente el viento es quien determina la virulencia y la dirección del fuego que vuelven a castigar a una zona que ya no soporta más pérdidas. Gran parte del paraíso patagónico ha quedado reducido a cenizas y brasas ardientes.