De origen chino, el Matcha es más conocido por su utilización en la gastronomía y cultura japonesa. Comenzó a consumirse durante la “dinastía Song”, caracterizada por el budismo Zen.

En la actualidad es muy popular como ingrediente para batidos de leche, helados, budines y otros postres occidentales, ya que como se trata de un té en polvo, es muy fácil de agregar a las preparaciones y, según indican estudios en laboratorio y respaldan universidades, posee innumerables beneficios para la salud:

Fortalece el sistema inmunológico, contribuye a reducir el estrés, a mantener sanas las arterias y controlar la hipertensión, baja los niveles de azúcar en sangre, es antioxidante, mejora el aspecto de la piel y las uñas, ayuda a quemar grasas, ayuda a controlar la diabetes, y a prevenir enfermedades como el Alzheimer e incluso el cáncer.

Además, el té verde matcha es un sustituto ideal para el café, ya que, aunque contiene cafeína, la L-teanina actúa como contrapeso al “efecto nervios” característico de la cafeína.

Waffles de avena, espinaca y té matcha

Con la batidora, mezclar:

1 Cucharadita de té matcha
1 Huevo
1 Taza de harina de avena o copos de avena
¾ taza de leche de almendra o agua
1 Puñado de espinacas crudas
1 Cucharada de manteca derretida o aceite de coco
1 Cucharadita de polvo hornear
1 Chorrito de escencia de vainilla
1 Pizca de canela molida
Endulzante a gusto