Quienes abogan por erradicar las vacunas plantean que estas son innecesarias y que forman parte de un negocio por parte de los grandes laboratorios, lo cual es un tema que no deja de ser interesante debatir. Sin embargo, después del agua potable, el beneficio de la vacunación es lo que más ha logrado disminuir la mortandad en el mundo, según registros de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Científicos en el mundo ya adviertieron sobre el riesgo de atacar el uso de las vacunas, ya que esto puede ocasionar la re-aparición de patologías controladas o incluso eliminadas.

Ahora, lo que dio mucho que hablar es que Instagram, una de las compañías de Mark Zuckerberg, se encontraría a punto de implementar una tecnología que aún se encuentra en etapa de desarrollo, pero que busca alertar sobre las publicaciones simpatizantes del movimiento antivacunas, según dio a conocer el sitio Buzzfeed News, desde donde indicaron que estas tendrán un tratamiento similar al que reciben los posteos que incitan al suicido y a las autolesiones.

No se trata de que esas publicaciones serán bloqueadas o prohibidas, sino que incluirán junto a ellas un mensaje emergente para alertar y ofrecer “información de alta calidad” sobre el tema. Sin embargo, la implementación de esta inteligencia artificial sí limitará la visibilidad de ese tipo de contenidos en la red social.

En teoría se comenzarán a dar de baja los hashtag relacionados a la temática antivacunas: Si el hashtag fuera #vaccines1234 y contuviera una alta proporción de información conocida como errónea sobre vacunas, bloquearíamos ese hashtag por completo” informó Karina Newton, jefa mundial de políticas públicas de Instagram.

Recordemos que en Argentina en 2017 un proyecto de ley de la diputada oficialista Paula Urrozde proponía terminar con la obligatoriedad de la vacunación a menores de edad, ya que consideraba que esta es “un acto médico que implica posibles daños, incluso irreparables, por lo que se  se debe considerar el Principio Precautorio y por lo tanto, incluirse dentro del derecho al consentimiento informado”.

Otras redes sociales, como Facebook y YouTube, ya tomaron cartas en este asunto desde hace un tiempo, limitando los contenidos antivacunas.