En la localidad de San Carlos, en los Valles Calchaquíes, provincia de Salta, se instaló el primer generador solar térmico de tipo ‘Fresnel Lineal‘. El objetivo es aprovechar la energía solar para la aplicación en diversas industrias de la región, en una latitud planetaria con uno de los mayores índices de insolación.

Se trata de una iniciativa de Luis Saravia, investigador superior del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en el Instituto de Investigaciones en Energías No Convencionales (INENCO, CONICET-UNSa) y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).

La potencialidad en la zona es de más de 2800 kilowatts por hora por metro cuadrado al año, que se traduce en 414 megawatts por hora en un año en la superficie que cubre el fresnel lineal (148 metros cuadrados), según un análisis realizado en 2009 por el Institut für Technische Thermodynamik, de Alemania, en base a los datos recabados por la NASA en su programa de energía solar (Solar Surface Energy, SSE).

El concentrador solar Fresnel lineal consta de espejos curvados que rotan sobre un eje horizontal con un motor para seguir el recorrido del Sol, todo esto controlado por computadora mediante un software especialmente desarrollado en el INENCO que controla el seguimiento automático y las válvulas para el paso del vapor que produce el dispositivo. La curvatura de los espejos es lo que permite esta concentración a la que se refiere su nombre: los rayos solares se reflejan y convergen en una línea.

Toda esa energía concentrada durante la exposición al sol se utiliza para la evaporación de agua que circula por un sistema de caños de acero. El vapor producido se dirige hacia el absorbedor que, unido a un motor de vapor que transforma esa energía térmica en eléctrica.

Este prototipo se instaló en convenio con un productor de ajíes de la zona, para el secado de estos. La tecnología para colectar energía y transformarla en vapor es variada. Ahora estamos probando una nueva tecnología en la que los espejos en lugar de moverse están fijos y lo que se mueve es el absorbedor, para atender a la cuestión de la fragilidad del sistema frente al viento, porque si hay mucho viento se puede descalibrar”, explica Marcelo Gea, ingeniero civil, magister en energías renovables, quien dirige el proyecto de Saravia junto a Marcos Hong, becario posdoctoral del CONICET en el INENCO e investigadores de la Universidad Nacional de Salta.

Las zonas donde están ubicadas las explotaciones mineras regionales también poseen un alto nivel de radiación solar. El equipo permitirá obtener energía eléctrica y térmica cercana a los yacimientos, necesarias para la explotación de los minerales o para el procesamiento posterior del litio, que hoy es transportado y procesado en otras regiones o fuera del país.