Se trata de una acción judicial ambiental presentada en el Fuero Civil de Mercedes contra Eduvipa S.A., señalada por los vecinos de la zona de contaminar el arroyo El Durazno, que desemboca en el Lago San Francisco, donde nace el río Reconquista.

La Defensoría le reclama a la firma “abstenerse de continuar con el vertido de los efluentes líquidos, evitando de este modo la agresión al medio ambiente que va en desmedro de todos los habitantes de la Provincia”, bajo apercibimiento de sufrir sanciones económicas.

La presentación judicial se da luego de la actuación de personal del Área de Medio Ambiente de la Defensoría, quienes concurrieron a reuniones del Consejo Consultivo de Cuenca Media del Río Reconquista, para promover acciones relacionadas con los planes o programas en curso para la preservación de esa región.

El Secretario General a cargo de la Defensoría, Marcelo Honores, indicó que “en la medida en que se atente contra el medio ambiente se configura el daño con total prescindencia de la actividad industrial que se desarrolle en el establecimiento y de la autorización administrativa que eventualmente pudiera tener para su funcionamiento, por la simple razón de que nadie tiene capacidad para realizar hechos o actos contrarios al ordenamiento jurídico”.

Además, la demanda se basó en las actuaciones del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS), la Autoridad del Agua y el ministerio de Asuntos Agrarios bonaerense, quienes determinaron una serie de irregularidades de la empresa contaminante.

Los organismos habían señalado que el establecimiento no se encuentra habilitado, y que sus vertidos también están en infracción en relación a las sustancias que emite como a la falta de tratamiento o la deficiencia de sus instalaciones.

Más de 4 millones de personas –el 13% de la población del país– viven en la cuenca del río Reconquista, el segundo más contaminado del país después del Matanza-Riachuelo. Su zona de influencia alcanza a 18 municipios bonaerenses a lo largo de sus 82 kilómetros de extensión, pero, a diferencia de lo que sucede con el Riachuelo, la Corte Suprema no ordenó sanearlo y distintos organismos denuncian que aún no se encararon las acciones necesarias para revertir su estado sanitario.

Según un informe hecho en el año 2007 por la Defensoría del Pueblo de la Nación, “entre el 15% y el 22% de la carga contaminante del Río de la Plata la aporta el Reconquista”. Ese mismo informe lo declaró un río muerto y certificó que en él hay metales pesados con valores entre dos y 16 veces mayores a los tolerables, y pesticidas que exceden entre cuatro y 400 veces los máximos aceptables. 

EL MAPA DE LA CONTAMINACIÓN DEL RÍO RECONQUISTA: