El año pasado había arrancado el 22 de mayo. Está vez la fecha elegida fue hoy, 27, cuando despuntaban las primeras luces de la mañana, cuando comenzó una nueva zafra azucarera en Ledesma, que se extenderá hasta noviembre de este año. A partir de la caña que cosecha en sus campos de Jujuy, y la que recibe de los cañeros independientes, la empresa agroazucarera produce azúcar, papel, alcohol y bioetanol. También genera biomasa con la fibra de la caña, que sirve para reemplazar gas natural.

Este año está bendecido por la lluvia que el ciclo pasado le negó a la caña. Por eso la proyección de producción de azúcar para la zafra que empieza es superior respecto de 2013, debido a que el régimen de lluvias se acercó a los 800 milímetros anuales y superó la cantidad del año pasado, aunque con una distribución desigual entre diciembre y mayo.

La helada histórica del último invierno –la peor en 60 años- no sólo afectó la zafra de 2013 sino que tiene incidencia sobre el rendimiento de la caña para la zafra que se inicia. Ledesma cosecha en verde el 100 por ciento de las áreas cercanas a centros urbanos y el 60 por ciento de su superficie bajo producción.

Para la zafra 2014 también se destaca la continuación de un programa de inversiones en curso de $ 27 millones para desarrollar energías alternativas y renovables, que a su vez permiten mejorar la eficiencia en la generación de energía y disminuir el consumo de gas y otros combustibles fósiles. La empresa jujeña sumó al aprovechamiento integral de caña de azúcar el proyecto de energía limpia en base a biomasa de malhoja –la materia vegetal que queda en el campo luego de la cosecha de la caña-. Esto permite reutilizar la malhoja para producir energía, y reducir el consumo de gas y las emisiones de carbono.

En 2013 Ledesma procesó 75.000 toneladas de biomasa (un 25 por ciento más que en 2012) y reemplazó 24,3 millones de metros cúbicos de gas natural. En 2014 la expectativa es duplicar el procesamiento de biomasa y llegar a 160.000 toneladas.

Al mismo tiempo, está desarrollando un plan de forestaciones energéticas de eucaliptos que aportan biomasa de chips de madera a la matriz energética de la empresa. Con períodos de corte de 3 a 5 años, estos cultivos son renovables y suman otro aporte a la producción limpia con procesos de mínimo impacto ambiental.