Ahora, la provincia avanzará en medir los resultados de invertir en eficientizar, a través de medidas activas y pasivas, el consumo energético en viviendas sociales, con la idea final de volcar los diseños en futuros planes habitacionales, según se informó hoy oficialmente.

El plan piloto para hacer más eficientes energéticamente viviendas sociales inició en 2019 y la primera unidad se construyó y entregó en octubre del año pasado en San Salvador de Jujuy, como modelo para la región de Valles, en el sur provincial.

La segunda fue edificada en La Quiaca, como tipología para la región de Puna, y fue presentada en marzo pasado.

Ahora se emplazo en la región de Yungas, al este provincial, una tercera vivienda que fue adjudicada en las últimas horas en el barrio Presidente Perón, de San Pedro de Jujuy, localidad a unos 64 kilómetros de la capital.

Completamos un proyecto que se gestó con mucho compromiso y expectativas hace tres años: incorporar eficiencia energética con medidas pasivas y propiciar prácticas amigables con el ambiente”, valoró el secretario de Ordenamiento Territorial, Humberto García.

El funcionario sostuvo que cumplida la primera etapa “ahora el trabajo se enfocará en medir el ahorro energético y compararlo con viviendas similares” y ponderó que todo ello “afianza el compromiso de lograr que Jujuy sea una provincia verde”.

En el caso de la vivienda de San Pedro, se destaca su construcción con ladrillos PET, para los cuales se recicla residuos plásticos que son transformados en bloques; y una ventilación cruzada con techos en dos niveles, para permitir refrigerar la parte de arriba de los mismos.

También se incorporaron sistemas para la reutilización de aguas grises; la generación de energías limpias mediante Geotermia, con un pozo de climatización, y Solar Térmica con termotanque solar.

Además, la familia adjudicataria podrá realizar prácticas sostenibles como separación de residuos, compost y armado de huerta urbana, que podrán regar con la cosecha de agua de lluvia en tanques de 400 litros.

Se calcula un ahorro económico en los servicios básicos, que alcanza el 35% en luz, 40% en agua y 75% en el gas.

Acorde con los objetivos del plan piloto, las tres viviendas fueron construidas por cooperativas, cuyos miembros reciben certificados de haber realizado obra especializada, todo enmarcado en los planes futuros de volcar los diseños de viviendas eficientes a programas habitacionales.