Se trata de un Plan Piloto que contempla esta vivienda y las de los prototipos de San Salvador de Jujuy y de San Pedro, para valles y yungas, respectivamente.

Desarrolladas por la Secretaría de Ordenamiento Territorial y Vivienda del (SECOTyV) del Ministerio de Infraestructura, Servicios Públicos, Tierra y Vivienda (MISPTyV), configura el inicio del proceso de cambio en la forma de concebir las viviendas de la provincia, con el agregado de que su construcción está a cargo de cooperativistas.

El objetivo del proyecto es alcanzar tres tipologías ajustadas a los bioclimas locales y volcar los diseños a futuros planes habitacionales.

El proyecto cuenta con una inversión de $6,5 millones, monto financiado en parte por cooperación internacional, con la Embajada de Alemania, mientras que el resto fue con fondos provinciales, generados por el Plan Mi Lote en Regla, también de la Secretaría de Ordenamiento Territorial y Vivienda.

Humberto García, secretario de Ordenamiento Territorial y Vivienda, explicó que “el objetivo fundamental en los diseños de estos prototipos fue el de incorporar energía renovable, aprovechamiento de aguas y otras estrategias en el diseño (en paredes, aberturas, etc.) y poder medir el ahorro energético” y destacó el trabajo de las cooperativas en este proceso: “Es muy importante la tarea de los cooperativistas: se los ha capacitado en medidas pasivas y activas de eficiencia energética y sus trabajos han resultado excelentes”.

La vivienda de La Quiaca fue construida con ladrillos de adobe, que brindan amplios beneficios en la construcción de viviendas de este tipo y además tienen fuerte relación con la zona geográfica en la que se encuentra. En el diseño se destacan: los muros trombe, aislación térmica de la envolvente, doble puerta, doble vidrio hermético, ventilación cruzada, pozo canadiense, calentamiento de agua sanitaria a través de termo tanque solar, reutilización de aguas grises para mochila de inodoro, recolección de agua de lluvia para el riego de una huerta.