Por Matilde Moyano

Nuestro país atraviesa un cambio de paradigma en el sector energético, para lo cual diversos organismos proponen estrategias eficientes para enfrentar el futuro. Argentina consume 130.000 millones de KWh por año. Una investigación de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) focalizada en la zona del NEA se ocupó de la problemática de la producción y consumo energético, y observó el comportamiento del sistema de abastecimiento en Misiones, provincia en la que el nivel de consumo aumenta aproximadamente más de un 5% anual (desde 2008 hasta comienzos de 2012 se incrementó un 30%), y sufre picos durante los períodos más calurosos del año debido a incremento del usos de los electrodomésticos de aire acondicionado, lo cual indica una crisis de abastecimiento en el sistema de distribución energética.

Como solución a esta problemática, y como alternativa al uso de aires acondicionados de alto consumo, se propone la regulación térmica de la temperatura de los espacios de una vivienda a partir de celdas vegetales de vapotranspiración que responden a un proceso de evapotranspiración (el cambio de estado de una sustancia de la fase líquida a la gaseosa, que ocurre paulatinamente a cualquier temperatura), un proyecto desarrollado por Gabriel Gortari en 2014 como parte de una investigación realizada en un trabajo final de carrera de Diseño Industrial en la Facultad de Arquitectura Urbanismo y Diseño de la UNC. 

El aire que circula por las cámaras de la celda, va perdiendo calorías, debido a que el agua almacenada en una superficie que funciona como glandula humectante, tiende a evaporarse por la diferencia de temperatura con respecto al exterior, por lo que al pasar a un estado gaseoso para convertirse en vapor debe acelerar sus moléculas entonces ‘roba’ energía calórica al aire circundante de la camara del panel. Ese aire es introducido nuevamente a la vivienda a una temperatura inferior. 

Estas celdas posibilitan diferentes tipos de aplicaciones, ya que pueden ser utilizadas en las fachadas de casas o edificios e incluso empleadas como un sistema constructivo que permitiría la configuración de superficies ‘geodésicas’. De esta manera se obtendría una arquitectura integral y sustentable, donde el sistema estructural se convierte en un sistema constructivo que al mnismo tiempo trabaja regulando la temperatura del ambiente interior. Es decir, se comportaría como una piel natural constructiva que mediante la vapo-transpiración mantiene una temperatura de confort para el habitante.

Este sistema se reabastece de agua desde el sistema hídrico de la casa, por lo que se necesita prever las conexiones. La cantidad de módulos a utilizar puede variar en función del volumen de aire contenido de los espacios a enfriar, y pueden ser instalados en las paredes que poseen mayor soleamiento, o donde el usuario crea necesario. 

Actualmente este proyecto consiste en un prototipo a la espera de inversionistas para completar el desarrollo y realizar mejoras. Invertir en mejorar la calidad térmica de las viviendas es la mejor solución a largo plazo.

Si te interesan estos temas y también crees que para moderar el consumo eléctrico y evitar los cortes de luz en nuestro país es necesario mejorar la calidad térmica de las viviendas, también puede interesarte una investigación de un científico del CONICET, quien enumera los beneficios de aislar termicamente las construcciones: http://elfederal.com.ar/nota/revista/28294/aislamiento-termico-para-controlar-el-consumo-energetico