Es difícil que uno piense una casa en la que no haya una parte, aunque sea mínima, que tenga madera. A pesar de que a nivel arquitectónico la cultura de la madera no está muy desarrollada en nuestro país, cada vez son más las viviendas construidas con este material. Y esto se debe a varios puntos que resultan atractivos: “Las cualidades de la madera son muchas, entre ellas la sostenibilidad, al alta resistencia incluso frente al fuego, así como su fácil mantenimiento. Este tipo de viviendas son perfectamente compatibles con las condiciones climatológicas de nuestro país, ya que una de sus principales virtudes es su capacidad de aislamiento, tanto a nivel acústico como a nivel térmico. Los resultados son un mayor confort y un importante ahorro de consumo energético tanto en refrigeración como en calefacción, volviendo a estas construcciones más resistentes”, explica el arquitecto Jorge Barroso, director del departamento de Arquitectura de CADAMDA, la Cámara de la madera.

Por eso es que estas construcciones han resistido la prueba del tiempo durante siglos. Ese milagro lo ha hecho posible la flexibilidad de la madera que está en constante movimiento. Como las casas se asientan y se mueven, la estructura de madera se ajusta, permitiéndole desplazarse con la tierra en lugar de contra ella, manteniendo su capacidad estructural. En los casos en que haya grietas o roturas en la estructura, se puede reemplazar o reforzarse con mucha facilidad y con costos mínimos.

Las estructuras de madera son más sostenibles que la construcción tradicional y ofrecen mejores resultados en cuanto al aislamiento. La construcción también tiene muy en cuenta la orientación de los edificios o viviendas para sacar el máximo rendimiento a su ubicación. Además, se destaca la velocidad de su construcción, ya que permite levantar una vivienda en pocos días o semanas, algo imposible para la construcción convencional.

El bastidor de madera es la forma más práctica para construir una casa, ya que se puede modificar y ajustar fácilmente a los cambios que se desarrollan en el proceso de construcción. Los cambios en casas de concreto son muy difíciles de hacer y también mucho más caros.

En cuanto a la protección térmica, las casas de estructura de madera están diseñadas para tener un gran aislamiento en las paredes exteriores, volviéndolas más durables. Debido a que es la forma más común de construcción residencial en el mundo, cuenta con las mejores tecnologías disponibles para la protección térmica. De esta forma, las construcciones con estructuras de madera son más resistentes, perdurables, cálidas y ahorran energía, además de ser elegantes.

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