El asbesto o amianto es un mineral de origen natural que fue ampliamente utilizado en la industria en todo el mundo debido a sus propiedades aislantes, hasta que fue prohibido en algunos países cuando se descubrió que la aspiración de esas partículas podría afectar la salud a largo plazo. En Argentina se encuentra prohibido desde 2001.

En 2011, Sbase adquirió seis vagones de segunda mano del subte madrileño, los CAF 5000, que habían sido fabricados en los años 70, cuando el asbesto no estaba prohibido.

La demanda, de 84 páginas, indica que la venta de esos vagones, que luego fueron destinados a la línea B del subte porteño, se trató de “una actuación incalificable, ilícita, irresponsable y de mala fe” por parte del Metro de Madrid. También manifiesta que todos los tipos de amianto causan cáncer de pulmón, mesotelioma, cáncer de laringe y de ovario, y asbestosis (fibrosis de los pulmones).

La línea B es una de las más utilizadas, con 240.000 pasajeros diarios y donde se vieron potencialmente afectadas las 763 personas que trabajaban por entonces en sus talleres, estaciones y trenes.

Desde que trascendió en España la presencia de asbesto en las formaciones Caf 5000 sacamos los trenes de circulación inmediatamente. Formamos una comisión técnica con áreas de salud del Gobierno y los trabajadores para acompañarlos en este proceso. Además encaramos un proceso de desasbestización en conjunto con ellos“, dijeron hoy a Télam fuentes el Gobierno porteño.

En la demanda se pide la “nulidad” del contrato, ya que la comercialización de unidades con ese material estaba prohibida en ambos países y no se realizó ninguna advertencia expresa acerca de la presencia de ese mineral.

Por ello, se pide el resarcimiento de 15 millones de euros por “la justa reparación de los evidentes y cuantiosos daños y perjuicios provocados como consecuencia de estos hechos”.

Además, desde la defensa de Sbase, indicaron que la compañía tuvo “un grave coste reputacional” a partir de que se conoció la presencia de asbesto en las formaciones de la línea B, lo que produjo reiteradas protestas de trabajadores y quejas de los usuarios. Recordemos que la Asociación gremial de trabajadores del Subterráneo y Premetro (AGTSyP) denunció que cinco trabajadores de la línea B padecían de placas pleurales, una patología relacionada a su contacto con ese mineral.

La denuncia también alega que el Metro de Madrid conocía desde hace años la presencia de amianto en el material rodante que vendió y que, cuando Sbase pidió información al respecto, la compañía se deslindó de sus responsabilidades culpando al fabricante.