“Es una iniciativa que nos llena de orgullo porque somos de los pocos municipios en el país que cuentan con este sistema en materia de disposición final”, sostuvo el intendente Horacio Quiroga.

El jefe comunal subrayó que uno de los objetivos es “convertir a Neuquén en la ciudad más limpia de toda la Patagonia y para eso tenemos que saber qué hacer con la basura”. Asimismo, remarcó los beneficios de este sistema y dijo que “tenemos la firme decisión de cuidar el medio ambiente y nuestros recursos naturales, porque hablamos de reciclaje pero también de menor producción de residuos en los basurales y de ahorro en los costos de materia prima”.

“Este es el primer paso –prosiguió– y sabemos que será un proceso largo que implica un cambio cultural de nuestros hábitos y una toma de conciencia sobre la importancia de esto”. Además, expresó que si bien no habrá sanciones en esta primera etapa, “apuntamos a la buena voluntad y a la toma de conciencia por parte del vecino para que tengamos éxito”.

Por su parte, el secretario de Economía y Hacienda, José Luis Artaza, detalló que los lunes, miércoles y viernes se recolectarán los residuos húmedos, en tanto que el martes, jueves y sábado, los secos que son los reciclables.

Desde el municipio se pide a los vecinos contar con dos cestos en sus hogares para depositar los residuos por separado. En uno va el material seco, es decir, papeles, cartones, latas de aluminio, metal, envases plásticos y de vidrio, ropa y telas, todos limpios y sin humedad, que son los que tienen valor de recuperación y de mercado y que sirven de insumos para otros procesos. En otro, de menor tamaño, dejar el material húmedo, es decir, restos de comidas y orgánicos, papeles y cartones sucios, y todos los residuos contaminados, con mucha suciedad o mojados.

Artaza recalcó que los secos son todos los que contienen plásticos, por ejemplo, botellas, envases, tapitas, papel film, bolsas, sachet, potes, bidones, telgopor, radiografías, vajilla descartable limpia y seca. También el vidrio están dentro de los residuos secos, siempre y cuando no esté roto; al igual las botellas, frascos, envases transparentes o de color. Los vidrios rotos van dentro de los húmedos que van a enterramiento para evitar que la gente que trabaje en la separación dentro del complejo se lastime.

También corresponde a secos, el metal, las latas de acero o de aluminio, de hierro, de cobre, de plomo, de zinc, de bronce o de otro metal, desodorantes en aerosol, tapas de frasco y de aluminios, papel aluminio, llaves, candados, picaportes, griferías y cualquier artefacto de cobre o estaño, el cartón y el papel blanco o de color pero que no esté impreso, cartulinas, diarios, revistas, folletos, guías telefónicas, cajas de cartón, cajas de huevos, rollos de papel, envases tetrabrik, telas y ropa, siempre que estén en buen estado y limpios.

Por último, explicó que el municipio lleva adelante la construcción del Complejo Ambiental Neuquén “donde trabajarán constituidos como cooperativa las mismas personas que antes se dedicaban al cirujeo y que no tenían ningún tipo de organización en cuanto al trabajo y que ahora podrán realizar su tarea de manera segura y con las medidas de salubridad necesarias”.