Desde 1945 se realiza el último domingo del mes de septiembre la peregrinación a caballo “más larga del mundo” de fieles a Luján. Llegan jinetes de todo el país que cabalgan por varios días, muchas veces provocando la muerte de los caballos por agotamiento. Este año la Arquidiócesis de Luján-Mercedes pidió a los devotos de la Virgen que “traten de venir con otros medios para no perjudicar a los animales”

Asociaciones proteccionistas de animales, como Protectora Contra el Maltrato Animal vienen pidiendo desde el año 2012 que se terminen de usar caballos para hacer la peregrinación, en aquel año comenzaron con una campaña para terminar con la Peregrinación Gaucha a Luján. “¿Por qué no hacen una peregrinación caminando los gauchos?, ¿por qué esforzar a los animales?, ¿Por qué exponerlos a esta tortura?”, se preguntaban en el petitorio que entregaron a la Municipalidad, a la Basílica, a los círculos criollos El Rodeo y Martin Fierro (responsables de la Peregrinación) y a las autoridades de SENASA.

“¿Por qué sacrificarlos en nombre de una peregrinación?, ¿por qué infringir la ley por tradiciones, cuando la cultura y la sociedad han evolucionado? Los caballos se descompensan de tal modo en pruebas de resistencia, que cuando caen es para morir de un paro cardíaco. Y la Virgen no necesita que le rindan tributo en fiestas bárbaras y paganas que celebran el maltrato y ofrecen animales en sacrificio, que se alejan del basamento cristiano de la piedad”, afirma el petitorio. Durante años se pidió que la Iglesia intervenga en este tema que ocasiona la muerte de decenas de animales que llegan a Luján exhaustos, luego de cabalgar durante varios días.

Los tiempos de la Iglesia siempre son lentos y desgraciadamente muy poco aplicables a la vida terrenal, recién este año la Arquidiócesis de Luján-Mercedes emitió un comunicado al respecto. “Después de varias reuniones con el Arzobispo y de enviar notas basadas en la Encíclica Papal, hemos logrado el pronunciamiento de la Iglesia sobre la Peregrinación Gaucha”, informaron desde la asociación NoMásTAS (No Más Tracción a Sangre).

El arzobispo Agustín Radrizzani declaró a la Agencia Infogei que “la peregrinación tuvo su origen por una iniciativa de su predecesor, Monseñor Anunciado Serafini“, en 1945 se unieron junto a centros tradicionalistas de la zona y fundamentalmente con los Círculos Criollos El Rodeo y Martín Fierro, de San Antonio de Areco. “Dada la cercanía de estos círculos, los animales recorrían distancias razonables. Gracias a Dios, con los años, esta hermosa tradición se fue propagando a zonas más lejanas. Lamentablemente, la realidad es que al venir cabalgando o en distintos medios con tracción a sangre y de mayores distancias, esto fue en perjuicio para los animales”, afirma Radrizzani.

“Creo que San Francisco de Asís es el ejemplo por excelencia del cuidado de lo que es débil…para él cualquier criatura era una hermana, unida a él con lazos de cariño. Por eso se sentía llamado a cuidar todo lo que existe. La indiferencia o la crueldad ante las demás criaturas de este mundo siempre terminan trasladándose de algún modo el trato que damos a otros seres humanos. El corazón es uno solo, y la misma miseria que lleva a maltratar un animal no tarda en manifestarse en la relación con las demás personas. Todo ensañamiento con cualquier criatura es contrario a la dignidad humana”, completó el concepto el Arzobispo.

Finalmente, y luego de tantos años que venían exigiéndole, el representante de la Iglesia, aconsejó a sus fieles: “Les pido que traten de venir con otros medios para no perjudicar a los animales”. Edgardo Di Salvo, veterinario y titular de No Más Tracción a Sangre, reconoció que ellos no están en contra de la Peregrinación, sí del maltrato al que son sometidos los caballos, que se agravó “con la participación de los carreros en la peregrinación, no pasaba eso con los jinetes a caballo, con el tiempo empezaron a venir desde lugares más lejanos, el evento termina siendo una peregrinación a la muerte”