La historia de Luciano Marín es la de un pequeño productor. Y vale la redundancia: Luciano procesa miel que cosecha de sus diez colmenas ubicadas en cercanías al paraje Balde de Escudero, pero además debe repartir su tiempo entre la apicultura y el tercer año del secundario en el Colegio Aerotécnico nro.  32 “Juan Pascual Pringles”, porque Luciano tiene apenas tiene 13 años.

 

Semanas atrás, el chico participó junto a sus compañeros de escuela de una capacitación en Sol Puntano, en el marco del lanzamiento del plan “Cosechando Alimentos, Cultivando Futuro”. Ese día, no dudó en acercarse al ministro del Campo de San Luis, Felipe Tomasevich, para contarle sobre su producción y sus sueños.

 

La miel es producto de sus abejas. Pero él es producto de un proyecto del Ministerio de Medio Ambiente llamado “Centro Regional de Aprovechamiento Sustentable del Bosque Nativo”, a través del cual recibió colmenas doble alza completamente equipadas, además de ropa de trabajo.

 

A partir de allí solo pensó en continuar creciendo en la actividad, al punto que tiene pensado asociarse junto a otros seis productores apícolas de su zona, para armar una cabaña con abejas reinas y, de esta manera, incrementar su capacidad productiva.
 

Tras el encuentro con el minsitro en Terrazas del Portezuelo, Tomasevich se comprometió a incorporar a Luciano dentro de los beneficiarios del plan “Del Campo a la Góndola” a través del cual el Ministerio del Campo cubre los gastos para la obtención del Registro Nacional de Establecimientos (RNE) y el Registro Nacional de Productos Alimenticios (RNPA), lo que significará que el niño podrá comercializar su miel como un producto envasado.

 

Además, Luciano aceptó entusiasmado una propuesta de Tomasevich: a partir de ahora participará como disertante en las capacitaciones que realice el Ministerio del Campo sobre producción apícola. En primera instancia, por su experiencia en el rubro, y, además, para que incentivar a los demás jóvenes de la provincia a que imiten su iniciativa.