gobierno de La Pampa iniciará una demanda judicial contra Mendoza, San Juan y la Nación a raíz de las obras que esas provincias llevaron adelante con autorización nacional en la cuenca de los ríos Desagüadero, Salado, Chadileuvú, Curacó y Colorado que “han mermado los caudales” que ingresan a tierras pampeanas.

Así, el gobernador pampeano, Carlos Verna (PJ), dispuso el inicio del segundo litigio contra la Nación a 6 de la asunción de Mauricio Macri. A fines de 2015, se inició un reclamo por el descuento del 15% de coparticipación, que continúa aún cuando posteriormente las provincias y la Nación alcanzaron un acuerdo para su devolución.

Verna instruyó al fiscal de Estado de la Provincia, Alejandro Vanini, para que inicie un juicio contra Mendoza, San Juan y a la Nación para forzar la creación del Comité de Cuenca del Desaguadero, Salado, Chadileuvú, Curacó y Colorado a causa de las represas construidas por esos distritos que “han mermado los caudales de los ríos”.

Mediante el decreto 1541/16 el mandatario ordenó enjuiciar a la Nación por considerar que omitió su rol de contralor y permitió que San Juan y Mendoza construyeran represas sin considerar los intereses de La Pampa.

Esta Provincia dice que San Juan y Mendoza son responsables de la desaparición o del irregular comportamiento de los ríos pampeanos. 

La cuenca hidrográfica del Desaguadero, Salado, Chadileuvú, Curacó, Colorado cuenta con una superficie de aproximadamente 360.000 kilómetros cuadrados y comprende parte de las provincias de Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, San Luis, Buenos Aires y La Pampa.

Sus principales afluentes son, de norte a sur, los ríos Guandacol, Jáchal, San Juan, Mendoza, Tunuyán, Diamante y Atuel, que se originan en los deshielos de la Cordillera de los Andes, motivo por el cual sus máximos caudales ocurren entre fines de primavera e inicios del verano.

Desde que comenzaron las mediciones formales el caudal al ingresar a La Pampa promediaba entre 21,62 metros cúbicos por segundo, con un máximo de 175,70 metros cúbicos por segundo.

En la norma se explicó que “en los últimos años esos valores han venido decayendo en forma sostenida, a consecuencia del aprovechamiento inconsulto de las aguas que realizan las provincias de San Juan y Mendoza y se concreta específicamente a través de obras hidráulicas llevadas a cabo sobre los ríos afluentes del Desaguadero-Salado”: los diques Cuesta del Viento, Ullum, Caracoles, Punta Negra, El Tambolar, El Horcajo, Potrerillos, San Martín, Álvarez Condarco, El Carrizal, Agua del Toro, El Tigre, Los Reyunos, 25 de Mayo y los cuatro embalse del complejo Los Nihuiles: Nihuil I, II, III y IV, según se enumeró.