El 97% de las tierras bonaerenses que se dedican al cultivo de alcaucil están en La Plata y el 60% a nivel nacional. Por estos dos motivos, La Plata es la Capital Nacional de este fruto. Los rindes que se dan en estas tierras son excelentes, ya que se obtienen 14 toneladas por hectárea.

Los datos no dejan de reafirmar la importancia de este Distrito con respecto al alcaucil. De las 1750 hectáreas que existen en el país afectadas a este cultivo, 900 se hallan en La Plata, el segundo lugar es para la zona cuyana, con 450.

En el año 2016 el Ministerio de Agroindustria otorgó a La Plata un sello distintivo para su fruto estrella: “Alcauciles Platenses“, este mismo sello ostentan productos emblemáticos de nuestro país, tales como el Chivito Criollo del Norte Neuquino, el Salame típico de Colonia Caroya, el Melón de Media Agua de San Juan, el Cordero Patagónico y la Yerba Mate.

“Detrás de un producto hay vida y hay trabajo. Este reconocimiento es una forma de honrar a todos los horticultores que se levantan todas las mañanas trabajar la tierra que es algo maravilloso”, manifestó al diario La Capital de Mar del Plata, Néstor Roulet, secretario de Agregado de Valor del Ministerio de Agroindustria de la Nación.

Entre mayo y junio se realiza la cosecha del alcaucil, en La Plata se trabaja con el alcaucil francés, y los híbridos violeta, y verde y blanco. Por la calidad, el fruto platense ha trascendido nuestras fronteras y se exporta a Europa.