Trabajadores de la Cooperativa “El Fuerte”, quienes viven en la finca que se halla en La Maravilla (La Rioja) hace treinta años que trabajan la tierra allí produciendo productos del territorio, desde la semana pasada enfrentan un pedido de desalojo emitido por la justicia, los descendientes del propietario de esta parcela de tierra que la abandonó hace tres décadas, recordaron que la tienen y ahora la piden. La Federación Riojana de Cooperativas y Autogestionadas (FERCOA) presentará un recurso de amparo para frenar el desalojo.

La historia de “El Fuerte” es el espejo de tantas que suceden en forma similar en todo el país. La familia Sosa, el matrimonio de Adolfo y Cándida, viven en esta tierra desde 1964, año en el que fueron contratados como caseros por un productor de apellido Robledo para ser los encargados de la finca. La relación comercial se mantuvo sin problemas hasta el año 1982, que es cuando Robledo no les paga más sus salarios y nunca más apareció por el campo, abandonándolo. La familia Sosa continuó trabajando en él, allí nacieron sus hijos y sus nietos. En el año 2012 la familia obtuvo una matricula del INAES para formar la Cooperativa de Trabajo El Fuerte. La Secretaría de Agricultura Familiar los apoyó y son socios del Foro Nacional de la Agricultura Familiar y de FERCOA, Federación Riojana de Cooperativas y Autogestionadas.

“Hoy tenemos la finca con 8 hectáreas sembradas de alfalfa y verdeos, con la posibilidad de sembrar 4 has más para la temporada que viene y con un plan de retención de vientres que está haciendo agrandar la majada de ovejas. Tenemos reuniones semanales de planificación junto con asesores técnicos. Esta es nuestra fuente de trabajo y hemos aprendido a cuidarla y mantenerla como nos han enseñado nuestros padres”, comenta uno de los hijos de Adolfo a Anred.

La trama judicial es muy poco clara e involucra a jueces, abogados y bancos. En el año 2015 un sobrino de aquel productor Robledo que abandonó el campo en 1982, logra comprar la hipoteca que pesaba sobre el terreno a sólo $150.000, en este arreglo intervinieron dos abogados, el Dr. Sotelo y el Dr. Marcos, que representaban al Banco (que tenía la hipoteca) y a este familiar de Robledo. Desde el 2015, este hombre pide el desalojo del campo. El juez Piedrabuena hizo a lugar el pedido y desde el año 2016 en el Juzgado de Chilecito se comienzan a efectuar las acciones directas para instrumentar el desalojo de la Cooperativa de Trabajo.

Para la Familia Sosa, la situación es muy clara, esto pasa porque somos “pobres, trabajadores y campesinos” Francisco Ortiz, uno de los referentes del FERCOA, adelantó que van a hacer un recurso de amparo para frenar la orden de desalojo y presentaran un proyecto para que los legisladores riojanos expropien la finca a favor de quienes en verdad trabajan y mantienen esta tierra desde 1964, la familia Sosa, hoy la Cooperativa de Trabajo El Fuerte.