La tracción a sangre quedará prohibida en la ciudad de Salta desde el próximo 4 de agosto, por lo que la comuna trabaja desde abril en un plan de reconversión integral del sector carrero a través de la compra de motocargas, capacitación y el acceso a un monotributo social, entre otras acciones.

Se trata de una ordenanza sancionada en 2011, que prohíbe la tracción a sangre y que ahora entrará en plena vigencia.

Quienes venden productos con carros tirados por caballos ya no podrán usar los animales para sus tareas, que según un censo realizan 362 personas en varios puntos de la ciudad, de los cuales 224 son propietarios que viven de esa actividad carrera y 98 manifestaron su adhesión al cambio.

El plan de reconversión integral de la familia carrera prevé la entrega de la motocarga para reemplazar al caballo, capacitación en educación vial y conducción del vehículo, carnet de conducir, seguro y monotributo social, que les permitirá contar con cobertura médica, aportes previsionales y contratar servicios.

Además, los carreros podrán capacitarse en oficios, tras lo que la comuna les entregará los elementos necesarios para desempeñar sus tareas e incluso podrá contratarlos para servicios específicos.

“Estamos felices de poder cumplir con la palabra empeñada”, dijo el intendente de Salta, Gustavo Sáenz, y explicó que se adquirieron las primeras 50 motocargas, por un valor de unos 57.000 pesos.