Desde hace un año funciona en la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) un programa para tratar los residuos que producen alumnos y docentes, a través de la separación, clasificación y posterior reciclado de envases y papel.

Quince toneladas de material reciclable fueron recolectados durante este primer año de “UNCuyo Separa sus Residuos“, que busca generar trabajo y contribuir a la economía de varias cooperativas de Mendoza, y que se implementa desde el Programa de Residuos del Instituto de Ciencias Ambientales en articulación con el CICUNC, el área de Articulación Social e Inclusión Educativa y las distintas unidades académicas del Campus.

El coordinador del Centro de Información y Comunicación de la UNCuyo (CICUNC), Mauricio González, destacó la importancia que tiene para la universidad la implementación del proyecto de separación “no solo para generar conciencia entre el alumnado sino para que la idea pueda fortalecerse llevándola al resto de la provincia a través de los distintos municipios y barrios”.

En el primer año se recuperaron 15 toneladas de material reciclable: tres de la categoría “Envases” y doce de la categoría “Papel”, para lo cual se pusieron en marcha 115 Islas Internas, 648 Islas de Oficina, 50 Islas Externas y 12 Plataformas de Contenedores.

En 2016 se realizaron 17 charlas ante 1.800 estudiantes, cinco talleres con colegios de la UNCuyo y otros tantos con el personal de Mantenimiento y Servicios; además de entregar 2.000 premios con diferentes juegos y concursos, una veintena de acciones en la comunidad y treinta Promotores Ambientales que multiplicaron el mensaje.

Junto a la tarea de selección y recolección, el proyecto impacta en la economía social de Mendoza dado que se compraron 82.000 bolsas confeccionadas por la Cooperativa La Rañatela, donde trabajan jóvenes con capacidades diferentes; mientras la Cooperativa de Recuperadores COREME llenó 81 camiones con material recuperado, lo que le permitió duplicar la cantidad de asociados, de 20 a 40.

Por otro lado, se contrató a la empresa especializada Reciclarg, que se llevó diez toneladas de residuos electrónicos.