Con el objetivo de hacer alimentos que sean capaces de abastacer a la población en riesgo o en instancias de destrastre naturales, la Universidad de La Plata planea hacer una planta de alimentos deshidratados de alto valor nutricional y de bajo costo que será capaz de producir 50.000 raciones por mes de guiso de arroz o lentejas.

La planta demandará una inversión de 4.000.000 millones de pesos y se levantará en un predio previsto para tal fin en la localidad de Los Hornos, del Partido de La Plata. En esta área ya funciona la Estación Experimental Julio Hirschhörn, donde la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales realiza actividades de docencia, investigación, extensión y producción.

Sergio Giner es el ingeniero a cargo del proyecto que se articulará con el Departamento de Ingenieria Química de la Facultad de Ingeniera de UNLP. “Los alimentos podrían llegar a los comedores escolares y sociales de la ciudad y la región, hasta convertirse en insumos de gran utilidad para atender situaciones de emergencia, como inundaciones, en diferentes puntos del país”

Estos alimentos podrían convertirse en una opción económica y saludable para los estudiantes”, comentó Giner quien precisó que los guisos que se elaboraran se formularán con una base de ceresl o legumbre (arroz o lentejas), junto con hortalizas deshidratadas. Los alimentos incluirán carbohidratos, proteínas, lípidos, vitaminas y mineras. Todos estos aspectos estarán supervisidados por médicos y nutricionistas.

Muchos de estas raciones podrán ser consumidas por personas que siguen una dieta vegetariana. Cada porción pesará 100 gramos, pero una vez hidratada llegará a 300 gramos. Se preveé envasar las porciones en bolsas herméticas de cinco porciones.

Giner detalló que se pondrán en funcionamiento dos plantas, una de mezlado y otra de secado.  “La idea es ir desarrollando un polo agroalimentario que emplee las verduras frescas de la hortifruticultura periurbana del Gran La Plata, y establezca sinergias con el sector industrial, agregando valor a la materia prima con un fin social”, concluyó Giner. La utilidad más importante que pretende tener este programa es el de poder generar grandes volúmenes de comida deshidratada para llevar a lugares en donde se producen situaciones de emergencia, pero también para poder alimentar a los niños de los comedores escolares y ser de utilidad para los propios estudiantes de la Universidad.