Se trata de una variedad de Acedera cuyas hojas son más anchas, con aspecto semejante a las hojas de lechuga.  La rumex acetosa es una planta herbácea, dioica y perenne, cuya altura se encuentra entre los 0,30 a 1 m, dependiendo de las técnicas de cultivo y de las variedades. Posee un sistema radical muy ramificado y no muy profundo, con rizomas medianamente desarrollados. De hojas, simples, anchas y algo carnosas, de color verde claro, dispuestas alternadamente a lo largo del tallo, de más de 15 cm de largo, de borde entero poco ondulado, de forma oval lanceolada, largamente pecioladas y las superiores subsésiles o sésiles. Posee flores masculinas y femeninas en diferentes pie, pequeñas, de color rosado o violáceo, dispuestas en largas y estrechas panojas terminales. En general las panojas de flores femeninas son más densas. El fruto es un pequeño aquenio trígono, de color marfil con los bordes rosados que contiene una semilla. 
De esta hortaliza se consumen sus hojas crudas o cocidas y tallos tiernos, tal como se consume la espinaca y acelga, en ensaladas u otra preparación culinaria, por su agradable sabor ácido muy parecido al del vinagre suave, por la presencia de ácido oxálico y que debido a ello en algunos países de habla hispana se la denomina vulgarmente Vinagrerita. La que la terapéutica popular le atribuye propiedades de estimulante del apetito, antiescorbútica, diurética y para el tratamiento de infecciones en la piel y de picaduras de insectos. También contiene hierro, magnesio y potasio y Vitaminas A y C en cantidades apreciables.  Se debe evitar su consumo o consumir con ciertas precauciones en personas susceptibles a formar cálculos renales por su alto contenido de ácido oxálico y oxalato de potasio y para quienes sufren de gota, artritis, reuma y hepatopatías.

Condiciones. No es muy exigente en calidad de suelos pero para un buen crecimiento y desarrollo necesita un sustrato suelto, de textura franca a franco arcillosa, bien drenados, con pH 7 a 6,5, ricos en materia orgánica. De plena exposición soleada se adecua muy bien a los ambientes semisombríos. Sí es exigente en humedad pero no soporta los suelos encharcados.
Es una especie de climas templados soportando heladas no muy intensas de hasta 3 a 5 °C bajo cero. Muy rústica y de fácil cultivo durante todo el año en regiones de clima templado a cálido. Aunque prospera espontáneamente en sitios sin cultivar, se debe preparar el suelo con labores profundas y se le agrega estiércol seco de caballo u otra materia orgánica y se lo mezcla homogéneamente.
Se siembran directamente en el suelo depositando 2 a 3 semillas por hoyito cada 30 cm y en hileras separadas entre 40 a 50 cm. Una vez emergidas se ralea cuando las plantitas tienen 4 ó 5 hojas dejando una sola por cada hoyito de siembra. Esas plantas se extraen cortándolas con cuchillo, sin arrancarlas, para no desarraigar la que queda. La densidad óptima de plantación es de 7 a 8 plantas por m2.  Responde muy bien a la fertilización nitrogenada.
Si los suelos son pobres en materia orgánica se complementa con otros 10 gr por m2 de un fertilizante triple 15. La primera cosecha de hojas se realiza cuando estas alcanzan los 10 a 15 cm de largo y luego se cosechan sólo hojas tiernas pues las más viejas acumulan altas cantidades de ácido oxálico y se tornan de sabor desagradable. Las hojas se cortan en la base de los pecíolos con un cuchillo de hoja bien afilada o tijera sin dañar los rebrotes. Solo se la deja florecer y fructificar si se la destina para la obtención de semillas pues si es para consumo de hojas se desmerece su sabor.
Es atacada por varias plagas como orugas, gusanos del suelo, pulgones, chinches, babosas y caracoles. La enfermedad más frecuente y dañina es el Oidio que se previene y controla con oxicloruro de cobre o con fungicidas específicos.