Más de 200 aves fueron liberadas en una reserva natural de la localidad bonaerense de Campana, tras ser dadas de alta por veterinarios y técnicos de la Fundación Temaikén.

Los animales habían sido decomisados hace dos meses por personal de Gendarmería Nacional en un operativo enmarcado en una serie de procedimientos para terminar con el tráfico. Se trata de ejemplares de cardenales copete rojo, jilgueros amarillos, pepiteros de collar, federales, fruteros negro y boyeros cacique.

El órgano fiscalizador inspeccionó un vehículo en Zárate, en el que se encontraron 220 aves”, precisó Andrés Suares, curador de aves de Temaikén y explicó que una vez detectados los animales “se dio aviso a Fauna Nación, que ordenó el decomiso y su posterior traslado” a la fundación.

Las aves fueron traídas hace 60 días, donde comenzamos un proceso de rehabilitación que consiste en estabilizar al animal”, explicó el especialista.

Asimismo remarcó que, generalmente, los animales decomisados en este tipo de operativos llegan a la fundación “con altas cargas parasitarias, mala nutrición y hacinados” y que es entonces cuando los veterinarios y cuidadores establecen un “plan médico sanitario que consta de una adecuada nutrición por especie y se los aloja en ambientes grandes para que puedan desarrollar su vuelo naturalmente”.

Suares precisó que este proceso es denominado “cuarentena” y que una vez que se termina “los animales son analizados por técnicos de la fundación, cuidadores y veterinarios para establecer el alta y poder ser liberados”. Una vez dados de alta los ejemplares la fundación coordina junto al Ministerio de Ambiente y desarrollo sustentable de la Nación la liberación de los mismos en “algún lugar adecuado, que tienen que corresponder con la distribución de cada una de las especies”.

En esta ocasión las aves fueron liberadas en la reserva privada natural Oasis, ubicada en Campana, provincia de Buenos Aires, predio que contiene “un ambiente natural cuidado; con pastizales, juncales, arboleda y bañados”.