Los especialistas implementan censos simultáneos en los sitios donde está el macá tobiano en el invierno, lo que permite asegurar que la población se mantiene en unos 800 individuos adultos, con alguna recuperación, y también para detectar potenciales amenazas sobre la especie.

Germán Montero, de la Asociación Ambiente Sur, afirmó que “los números son estables de diez años a esta parte, con una recuperación pequeña, pero no está decreciendo”, y agregó que “todas las acciones de manejo que se están haciendo están dando resultado, entonces se busca cada vez tener más cobertura en lo que hace al proyecto Macá Tobiano, que es entre Ambiente Sur y Aves Argentinas, con distintas organizaciones que lo apoyan, desde locales con acciones puntuales a internacionales que lo financian”.

Según informó el conservacionista, terminada la etapa reproductiva en las lagunas de altura en las mesetas del Oeste de la provincia “con números similares a los que se han dado en anteriores temporadas”, el macá tobiano está migrando y ya se lo puede ver en los tres estuarios, de la ría de Río Gallegos, Río Chico y cerca de Puerto Santa Cruz.
Incluso dijo que se tuvo por por primera vez el registro de un individuo avistado en el Estrecho de Magallanes”.