Ana Celentano anda de aquí para allá, comprometida en varios frentes. El año pasado fue la televisión y este, el teatro y una gran apuesta en el cine: trabajar con el realizador Adrián Caetano. Su tarea en la Asociación Argentina de Actores la tiene desde hace tiempo lidiando para mejorar las condiciones laborales del gremio. Ana parece que no duerme, pero cuando conwwwa se la ve bien despierta.
-Cuando los actores hablan de comprometerse con un personaje, ¿de qué están hablando puntualmente?
-Del compromiso con la realidad, aunque tenga claro que se trata de una interpretación, no puedo llevar al personaje a otro lugar del que viene. A mí no me sale.
-Tratándose de una interpretación, ¿qué problema hay en adaptar libremente?
-(Piensa). Está bueno, a mí me encanta discutir estas cosas. Si vos decís, “la verdadera historia de Araceli González” y te vas a cualquier lado y contás cualquier cosa, bueno, no le pongas “la verdadera vida de Araceli González”. Le estás entregando una información al espectador. Debe haber un pacto con el espectador que hay que cumplir.
-¿Eso sería un actor serio?
-(Risas). No hay actores serios, pero hay actores que se creen actores serios.
-¿Por ejemplo?
-No te lo voy a decir, pero ese es otro tema. ¿Cuál es el límite de la crítica entre nosotros? Uno lo hace en determinados ámbitos, yo a veces hablo mal sobre un trabajo que no me gustó. Hace poco hice un trabajo para la televisión y yo misma me pregunté si esa chica que veía era una actriz.
-¿Qué te gusta de la producción televisiva argentina?
-”Los sónicos” me parece de lo mejor que hubo. Te podía gustar o no, pero había una intención. A mí me gustó mucho. Su puesta actoral me parece que fue el mejor gancho; verlos a Roberto Carnaghi, Normán Briski, Mario Alarcón y Hugo Arana juntos ya era suficiente para que te quedaras.
-El año pasado participaste de las ficciones que impulsó por concurso el INCAA para emitir por televisión, ¿cómo resultó la experiencia?
-No me parece mal que se hable del maltrato a las mujeres, así como me parece necesario hablar de la trata de personas. Pero hay miles de formas para expandirse un poco más sobre la sola idea de que eso está mal. Te puedo asegurar que el 90 por ciento de las mujeres sufrimos algún tipo de maltrato alguna vez, todas y todos sabemos que eso está mal. Con “Maltratadas”, el ciclo en el que participé, trabajé muy bien con Alberto Lecchi, pero muchas otras cosas se hicieron a las apuradas. Hay que profundizar este tipo de trabajos, no hacer cosas sueltas. Hay que evaluar las cosas que se producen. Los actores tenemos que comentar más la televisión. Con la Asociación Argentina de Actores (N. de la R.: Celentano es secretaria adjunta) estamos participando continuamente de este tipo de discusiones.
-Son los primeros avances de la Ley de Medios, ¿qué deben hacer los actores?
-Hay que controlar que la plata esté puesta delante de la cámara. Eso es lo que estamos planteando a partir de un panorama para nosotros más alentador. Los primeros pasos de la ley son de mucha debilidad y mucho desorden. Esto lo digo y me la banco: no hay que ser alcahuete. Voté a Cristina y la volvería a votar. Pero hay que aportar una mirada crítica y no desestimarla. Banco muchas cosas buenas de este gobierno y son justamente las que tienen que ver con esa postura. 
-Trabajaste en la serie “El pacto” y viviste de cerca todo el affaire de la salida del elenco de Mike Amigorena, ¿qué quedó de todo aquello?
-Mike es un gran actor, pero a veces el actor y el músico están metidos en alguna burbuja y te perdés de conocer algunas cosas. No saber de quién se trata el personaje que encaras es un límite. A un actor con la enorme capacidad creativa de Mike y su pontificado de locura general le vendría bien saberlo.
-¿Tener más conocimiento del personaje te da herramientas para trabajar mejor?
-Absolutamente.

Mala eres. Hace sólo unas semanas se publicaron las primeras fotos del rodaje de la última película del director Adrián Caetano (“Un oso rojo”, “Crónica de una fuga”, “Francia”). Allí pudo verse a Celentano en silla de ruedas, con una ballesta en la mano (“Ojo porque tengo buena puntería”, advierte). “Mala” es la historia de una heroína justiciera a sueldo (Rosario, interpretada por cuatro actrices) que despacha a hombres que maltratan o abusan de mujeres. “A diferencia de las otras mujeres que le encargan la venganza por maltrato, mi pedido es por despecho. A María la abandonaron y ella quiere vengarse de la que fue su pareja”. Como “En ese oscuro objeto de deseo”, de Luis Buñuel, en donde la protagonista era interpretada por dos actrices distintas, en “Mala”, la cara de Rosario, la vengadora, está a cargo de cuatro: Florencia Raggi, Liz Solari, Brenda Gandini y María Dupláa. El rodaje se terminó y se espera el estreno para el segundo semestre de 2012.
-¿Por qué María usa una ballesta?
-Vos querés saber todo. Sólo te digo que este es un personaje distinto de todos los que hice. Espero que a la gente le guste.