En el fragor del año electoral, se espera un año particularmente improductivo en materia de tratamiento y aprobación de leyes en el Congreso Nacional. Es más, los propios legisladores -recordemos que la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado se renuevan en octubre- están demasiado ocupados en buscar sus reelecciones o reacomodarse en el mundo de la política tras el fin de su mandato. Todo, menos ocuparse de hacer su trabajo. Circunstancia que irrita, y bastante, a algunos círculos gremiales, tal y como está ocurriendo con ciertos representantes la Federación Agraria Argentina. Los federados tenían puestas todas las fichas en el tratamiento y aprobación, este año, de las leyes de tierras y de arrendamientos -que incluyen la cuestión de la extranjerización-, que a su vez habían sido promovidas, en su discurso inaugural de las sesiones ordinarias de este año, por la propia presidenta de la Nación, Cristina Kirchner. Pero en estos últimos días comenzaron a trascender versiones acerca de la imposibilidad técnica de tratar estos proyectos, que requieren de mucho trabajo, dedicación y tiempo parlamentario, durante el ejercicio en curso. Precisamente, debido a que la mayoría de los legisladores está siendo distraído por sus propios afanes electorales. A menos que se haga algún esfuerzo de última hora, todo parece indicar que esta vieja aspiración de los pequeños productores deberá esperar, al menos, hasta el próximo período de sesiones.