Por Leandro Vesco  /  Fuente: Sexta Sección / Fotos Juan Carlos Casas

Las pequeñas comunidades podrán contar con médicos si el Senado de la Provincia de Buenos Aires convierte en Ley el proyecto “Vuelve el Médico al Pueblo” iniciativa de la Diputada Silvia Larraburu que busca llenar el enorme vacío que viven las localidades del interior que no cuentan con profesionales de la medicina y que deben recorrer grandes distancias para dar con uno por caminos rurales o rutas provinciales en mal estado.

La iniciativa busca generar una herramienta importante para las pequeñas localidades, intentando que aquellos profesionales de la medicina que se formaron en el ámbito de la provincia de Buenos Aires, realicen con posterioridad a la finalización de su proceso de residencia una rotación obligatoria por las localidades de menos de cinco mil habitantes que cuenten con salas de salud y no cuenten con profesionales del arte de curar.

El proyecto contempla la creación de la “Unidad Médicos de Pueblo”. Los médicos residentes de la especialidad Medicina General Integral, se establecerán en pueblos de menos de cinco mil habitantes, una vez terminado su proceso de formación. La Senadora Larraburu manifestó que “con las Unidades de Médicos de Pueblo se busca principalmente resolver problemas de salud a nivel comunitario, familiar e individual en pequeñas localidades, establecer un vínculo de atención personalizada basado en la medicina General Integral, adoptar el trabajo interdisciplinario como modalidad básica del quehacer, desarrollar habilidades de planificar, ejecutar y evaluar programas de promoción, prevención, recuperación y rehabilitación de la salud en pequeñas localidades”

Tanto las pequeñas localidades como los profesionales se ven beneficiados por la iniciativa: se establece un posible lugar de residencia, una comunidad ávida de su atención y de sus recomendaciones, pues es sabido que el médico de pueblo, es un referente, un consultor, no solo en los temas médicos sino también en todos los temas de salubridad. A la par de ello, se mejorara sin ninguna duda la promoción de la salud y la atención primaria, generando la conciencia en la localidad sobre la medicina preventiva, y estimulando a sus habitantes a recurrir al médico y realizar los controles periódicos.

En tiempos en donde en un pueblo es más fácil entrar a una red social que ver un médico, esta idea puede crecer alimentando insospechadas acciones socio culturales que promoverán el desarrollo de las comunidades que hoy resisten en soledad el avance de un progreso que muchas veces les da la espalda.