Tras compartir la noche más larga del año, integrantes los pueblos indígenas y algunos caminantes que se encontraban por sitios “sagrados” de la Quebrada de Humahuaca y la Puna expresaron que el nuevo año andino es un “momento de purificación, de limpieza profunda, para dar lugar a la renovación”.

Una de las ceremonias para esperar a los primeros rayos del sol tuvo lugar en el monolito que identifica la línea imaginaria del Trópico de Capricornio que une la región andina, ubicado a escasos kilómetros de la localidad quebradeña de Huacalera, donde hace más de 25 años se reedita la manifestación cultural.

Allí, comuneros de los parajes de El Perchel, Loma Larga y de comunidades aborígenes de Alonso y pueblos como Yacoraite, San Roque, Humahuaca, Chorrillos, sintieron la energía de sol a las 9.20 y llamaron a conectarse “con todo aquello que queremos abandonar (pautas de conducta, hábitos, estados de ánimo), para resurgir de las cenizas”.

Durante la velada más larga del año, los presentes avivaron las frías horas con fogatas como previa a la salida del sol, a la vez que la espera era acompañada de conversaciones, relatos en rondas, donde se compartieron hojas de coca y se reafirmó “el conocimiento sobre la forma de ser y estar en este mundo”.

“En la espiritualidad indígena brindamos nuestro respeto a todos los seres que nos rodean entendiendo que nuestra madre es la Pachamama y nuestro padre es el sol, por lo que tenemos un reconocimiento de divinidad y de energía superior que nos brinda el Inti Raymi”, dijo a Télam Natalia Sarapura, secretaria de Pueblos Indígenas de Jujuy.

La funcionaria señaló que cada vez son más los sitios del territorio provincial donde se desarrolla esta ceremonia, que además cuenta con la participación de visitantes, legisladores y los jefes comunales locales.

“Los abuelos indican que hay que sentarse bajo el sol del mediodía para fortalecer los huesos y curar el corazón, y que durante el sol de la tarde se van las tristezas y en el día de hoy el cuerpo está en una sintonía donde se va una energía y empieza otra”, refirió.

Otros de los conceptos de la Fiesta del Sol tienen que ver con momentos de desapego: “de dejar que se caiga lo ilusorio, lo perecedero, lo que no estaba demasiado sólido ni fuerte ni bien construido en nuestra vida”.

La celebración también se realizó en la región Puna, mas precisamente en la localidad de Laguna Colorada ubicada a unos 10 kilómetros de la ciudad fronteriza de La Quiaca, que reunió a comuneros del departamento Yavi.

Las imponentes Salinas Grandes fue otro de los escenarios de la provincia de Jujuy donde las más de 10 comunidades del sur del departamento de Cochinoca realizaron diversos rituales a la espera del nuevo año andino.

Finalmente la celebración concluyó poco antes del mediodía no sin antes solicitar al “tata Inti” ayuda para la próxima siembra y cosecha y las futuras pariciones de cabras, ovejas, llamas, vicuñas y guanacos.