Se hacen sentir en San Luis y en Córdoba, pero en Santiago del Estero han destrozado plantaciones y asolado poblaciones. Las langostas son una plaga común en la provincia de Santiago del Estero. Pero desde principio de año, la pequeña localidad de Frías, ubicada al sudoeste de la provincia, casi en el límite con Catamarca, se ve realmente invadida por los insectos: cientos de miles de langostas cubren campos, paredes y calles.

La Dirección de Agricultura, dependiente del Ministerio de la Producción de Santiago del Estero, informó que distintas mangas de langostas produjeron daños en campos con cultivos de verduras y hortalizas ubicados en Colonia Simbolar, Fernández y Villa Hipólita, distantes a 50 kilómetros al sur de la capital provincial.

El tema de las langostas no es menor: genera preocupación en los pobladores por la gran amenaza que representa para los sembrados de la zona. Aunque se realizaron varias fumigaciones para evitar o contrarrestar el problema, las langostas resisten. El año pasado se registró en la provincia una “manga” (nube) de langostas que abarcó unos 5 kilómetros de frente por 10 de largo, y castigó una amplia zona productiva. Y en este enero, volvieron a atacar.

Esta vez atacaron campos de la localidad de Frías, ubicados a 150 kilómetros oeste de la ciudad de Santiago del Estero, y zonas urbanas del barrio El Vinalar de la capital provincial, causando alarma en la población.

De acuerdo al wwwimonio de autoridades provinciales y pobladores de las zonas afectadas, a su paso las langostas atacan cultivos y todo tipo de vegetación, principalmente en campos, montes, plantaciones y espacios verdes.

Las mismas fuentes indicaron que la apreciable cantidad de langostas del tipo “schisocarce” provocó daños y millonarias pérdidas en cultivos de cebolla, alfalfa, zanahoria y verduras en campos de la provincia.

Las mangas de langostas de 10 kilómetros de largo y 5 de ancho, que vuelan a una altura de 150 metros -favorecidas por el viento y las altas temperaturas- ya fueron detectadas hace dos meses y retornaron hace una semana en localidades del oeste y sur santiagueño. Tpodavia no hallan una manera de detenerlas.