Hace unos días atrás autoridades de SENASA del paso fronterizo Cardenal Samoré incautaron y luego destruyeron vegetales que iban a ser usados por mapuches para curar males. Comunidades Mapuches de Bariloche y de la región se reunierán esta semana con funcionarios de SENASA para consensuar un protocolo para que las lawen (medicina ancestral) elaboradas por las machis (autoridad médica y espiritual) en Chile puedan pasar por la frontera.

El último incidente derivó en la toma pacífica de la oficina de SENASA en Bariloche por la comunidad Pillan Mauiza, cuyo lonko (jefe) Mauro Milán comentó al diario El Cordillerano: “El Senasa aplica políticas persecutorias en el aspecto económico y con respecto a nuestra salud y medicina ancestral, y atenta contra la salud de nuestro pueblo“. El paso de remedios de Chile a Argentina se da porque las machis viven en territorio chileno y sus pacientes van hasta allí a buscar su medicina. El traslado de medicina ancestral está asegurado en el Convenio N° 169 de la OIT, que tiene vigencia en nuestro país, y esto es lo que exigen que se cumpla los miembros de las comunidades mapuches.

“Es fundamental el libre uso del lawen” Enfatiza Laura Ranquehue, de la Comunidad homónina de Bariloche. “Todos los meses tengo que ir a Chile a buscar la medicina para mi hija. La machi hace estudios de la persona y hace el preparado para ella, que en este caso es líquido y va en botellas. Si en el paso me las secuestran, además de un problema de salud tenemos un serio inconveniente económico“, detalló Laura.

Las lawen, explica la mapuche, pueden ser liquidas o como una mezcla de hierbas que deben ser tomadas como infusión. Esto es lo que destruyen las autoridades de SANASA en Chile o en Argentina. “En Chile hay controles más severos, un machi no vidente fue obligado a desnudarse y perdió todas sus medicinas” El machi venía a nuestro país a enseñar medicina ancestral a jóvenes de las comunidades andinas de Río Negro y Chubut.