Oriundos de la localidad de Bowen, ubicada a unos 300 kilómetros de la capital mendocina, Matías Miranda (23), Técnico superior en Gestión Ambiental, y su hermana Dagma (25), Licenciada en Gestión de Negocios Regionales de la UNCuyo, crearon el emprendimiento Suyana”, que en lengua Quechua significa oportunidad.

La idea es viable en sí, porque nosotros lo hacemos de manera casera, por ejemplo con una hoja de diario doble carilla fabricamos ocho lápices, con un poco de residuos nosotros hacemos una gran cantidad de lápiz”, explicó Matías a Télam.

Los emprendedores tienen la intención de importar una máquina con el objetivo de agilizar la producción y pasar de unos 300 lápices por día a unos 80 por minuto y el precio por unidad es de diez pesos sin importar el volumen que se compre.

El proyecto nació el año pasado en el living de la casa de estos jóvenes, con la idea de generar un impacto a nivel local a través del consumo responsable y el reciclaje de los residuos. Desde su comienzo tuvo una alta repercusión y actualmente despertó interés en provincias como La Pampa, Buenos Aires y en lugares exóticos como la Isla de Pascua, en Chile, además de Colombia, Brasil y España, entre otros países.

Después de un año y medio de prueba y error, decidimos que la mejor opción era la metodología de reutilización del papel”, recordó Matías y agregó: “Esta idea surgió luego de observar a nuestra prima dibujar con lápices de cartón y se nos ocurrió cómo fabricar un lápiz con otro material, por ejemplo el papel de diario”. Se trata de un proyecto que genera triple impacto: económico, ambiental y social.