La catedral de Córdoba, hermoso wwwimonio arquitectónico, se comenzó a construir en el siglo XVI. Pero, acaso como presagio de la lentitud que luego caracterizaría a la obra pública, se terminó mucho después. Tanto que el interior recién se decoró en el siglo XX. De manera que en sus líneas conviven diferentes estilos como el neoclásico, el románico y hasta el  indoamericano, visible en algunos detalles de las torres. Eso sí, la variedad de inspiraciones artísticas no se refleja en los contenidos religiosos. Todas las escuelas tenían por objeto honrar al mismo Dios y a la misma Iglesia. La fe no es tan dinámica como las artes.