En un establecimiento ganadero de Ingeniero Luiggi (La Pampa) la madrugada del domingo la esposa del propietario se despertó con una escena desoladora: alrededor de los bebedores había docenas de novillos muertos. El confuso episodio fue denunciado ante la policía, quienes al relevar el área lograron hallar la causa del masivo deceso de animales: por un desperfecto habría entrado agrotóxico en el tanque contaminando el agua que fue bebida por los novillos.

El agua contaminada con agrotóxicos se trasladó a todo el circuito de bebederos, produciendo la muerte por intoxicación de al menos 180 novillos, aunque por ser esta carne para consumo humano, intervino el SENASA,  quienes debieron sacrificar 20 animales más, que no presentaban signos de estar afectados por el agrotóxico pero las autoridades sanitarias entendieron que por prevención debían sacrificarse.

Los agrotóxicos son agentes químicos que se usan para matar las malezas en los cultivos, el más usado es el glifosato, de libre venta y presente en casi todos los establecimientos rurales, precisamente este veneno es usado en cultivos de soja transgénica que resiste los efectos devastadores de este pesticida . El glifosato, cuyo mayor productor es Monsanto, produce grandes alteraciones en el medio ambiente, y la salud de las personas y poblaciones que deben estar en contacto por efecto de la pulverización que producen los aviones fumigadores. Sus principales consecuencias para el ser humano son malformaciones congénitas, problemas respiratorios, dermatitis, alteraciones neurológicas y cáncer.

Ingeniero Luiggi es una pequeña localidad al norte de La Pampa con 3600 habitantes. El Establecimiento ganadero donde se produjo este hecho, que la policía investiga, se llama “San Marcos”, el propietario del mismo aclaró lo que al parecer habría sucedido: “Se ve que la manguera por donde cargó agua la fumigadora hizo retorno y parte del herbicida fue al agua de donde tomaron los novillos

La rapidez con la que murieron los vacunos demuestra la peligrosidad de los agrotóxicos. Estos químicos son rociados en gran parte de las frutas y verduras que consumimos. Aunque para el dueño del campo lo más importante sean los dos millones de pesos que representan los decesos de estos animales. Lo que se debería investigar y –multar- es por qué un poderoso veneno comparte el sistema de cañerías con el agua que es usada para que beban los animales.

¿Querés conocer cómo el glifosato daña nuestro medio ambiente y la salud de las personas? Hacé click acá.