Si el mundo fuera representado por 100 personas, 15 de ellas no tendrían electricidad. Bajo esta premisa en la India, se produjo una unión entre dos entidades que trabajan para que las mujeres tengan una mejor calidad de vida, entre ambas capacitarán a 400 mujeres de bajos recursos para que se conviertan en ingenieras solares y capaciten a otras mujeres en las islas del Pacífico.

Esta alianza permitirá que mujeres de la India que hoy no cuentan con recursos puedan transformarse en capacitadoras. Ellas serán agentes comunitarias que enseñarán a otras mujeres a tener energía gracias al sol, para de esta manera lograr una red autosustentable de energía renovable.

La idea es apoyada por el gobierno hindú, y creada por el Colegio Descalzo (The Barefoot Collage), que imparte educación no oficial y el Hogan Lovells, uno de los más prestigiosos estudios de abogados con especialidd en violencia de género. Ambas entidades apoyan y fomentan la igualdad laboral y educativa para la mujer, particularmente las que están en comunidades rurales, muy atrasadas con respecto a las grandes ciudades.

“Se trata de una excitante asociación –declara Nicholas Cheffings, Presidente de Hogan Lovells-, que no podría ser más oportuna. El empoderamiento de las mujeres es una prioridad en el quehacer de todos los sectores, y esta iniciativa corporiza nuestro compromiso con la justicia social y el progreso”

El Colegio Descalzo hace 42 años que trabaja en la India para hacerles la vida más fácil a las mujeres en una sociedad en donde ser mujer aún es un problema para desarrollarse en muchos ámbitos.

El proyecto entre estas dos entidades se llama “Ingenieria Solar de Mujeres Descalzas”. La idea es capacitar a 400 mujeres de bajos recursos en saberes de ingeniería solar para que ellas mismas puedan instalar faroles, linternas, pantallas fotovoltaicas y centro comunitarios equipados con wifi, todo esto usando la energía solar.

Las “Ingenieras solares” llevarán su conocimiento a otras mujeres que viven en las islas Fiji, Tonda, Kiribati, Nuie, Solomon y demás islas de Micronesia. En gran parte de estas islas aún hay muchos territorios que no tienen electricidad.