No es la primera vez que Cargill contamina las aguas de la ría de Bahía Blanca, a pocos metros de una zona protegida. En la tarde de ayer la municipalidad de Bahía Blanca labró un acta de infracción a la multinacional debido a un derrame de aceite de girasol ocurrido sobre el agua del estuario local en el sector conocido como “Puerto Piojo”, informó la Secretaría de Gestión Ambiental.

Según los operarios, la mancha es muy grande, aunque no se pudieron precisar los litros de aceite que ingresaron al agua. Luego de ocurrido el episodio integrantes del Comité Técnico Ejecutivo (CTE) de la comuna y del área ambiental procedieron a llevar a cabo la correspondiente infracción a la empresa.

Para los trabajadores del puerto esto no es un episodio nuevo, ya desde el año 2009, los pescadores se vienen quejando que deben irse cada vez más lejos mar adentro para poder llevar a cabo su actividad debido a la creciente contaminación de las aguas de las rías

Cargill, por su parte, informó que el producto se derramó durante la carga de un vagón en la planta ubicada en Ingeniero White, a 8 kilómetros del centro de esta ciudad del sur bonaerense. Cargill fue imputada por “falta al artículo 2 de la Ley 5965”, que prohíbe a entidades públicas y privadas enviar “efluentes residuales sólidos, líquidos o gaseosos, de cualquier origen, a la atmósfera, a canalizaciones, acequias, arroyos, riachos, ríos y a toda otra fuente, cursos o cuerpo receptor de agua, superficial o subterráneo”.

Otra de las infracciones fue por “falta al Artículo 4, Inciso d, del Decreto Reglamentario 3970/90 de la Ley 5965 por la descarga de efluentes que contienen sustancias flotantes (aceite de girasol), que cambie el aspecto natural o propio de un cuerpo receptor ni ocasionar cualquier otro inconveniente”, detalló la comuna.

Además, indicaron, la empresa “no notificó inmediatamente a la Municipalidad de Bahía Blanca sobre este hecho producido en sus instalaciones, que causó la alteración e intranquilidad de los pescadores del sector”. Sino que se supo por los trabajadores que veían algo extraño en el agua.