Aeropuertos Neuquén S.A. (Ansa) recibió una multa de $150.000 por verter residuos cloacales sin tratar en un terreno cercano al predio que ocasionó la formación de una laguna que atrae a insectos, animales y aves, lo que provoca un serio riesgo en las maniobras de despegue y aterrizaje. El basural a cielo abierto se formó en el año 2006 y jamas fue remediado por la empresa.

Hace unas semanas atrás se visualizó en los medios la situación en la que se está trabajando en el Aeropuerto de Neuquén, a raíz de la formación de una laguna artificial con residuos cloacales sin tratar que genera el propio aeropuerto. Los propios empleados, según pudo investigar el Diario Río Negro, denuncian que las aves que van a alimentarse en la laguna ya han ocasionado accidentes menores que no han sido divulgados. La Municipalidad de Neuquén intervino y multó a la empresa que administra el aeropuerto.

El secretario de Gobierno y Coordinación, Marcelo Bermúdez, el declaraciones al Río Negro, detalló: “El viernes venció el plazo que le dimos para que presente un plan de saneamiento del derrame cloacal y para que elabore una propuesta para el tratamiento adecuado de los efluentes y no cumplió. En consecuencia se aplicó una multa equivalente a 150.000 pesos”. Cuando se dio a conocer la presencia de la laguna de 1600 metros cuadrados, un empleado del aeropuerto que prefirió hablar desde el anonimato, contó: “La semana pasada hubo un accidente con un vuelo que pudo haber sido lamentable. Era un vuelo nocturno de práctica del Aeroclub, se les cruzó un pájaro y lo chocaron de frente. No es solo la contaminación lo que molesta, ahí se ha formado un ecosistema porque se llena de insectos, los insectos traen aves a comer, hay liebres también. Pero el inconveniente de fondo son los pájaros, que son peligrosos en un lugar así, y el aeropuerto tiene un camión con pirotecnia para espantar, pero eso no alcanza. Han venido biólogos a advertir a las autoridades de lo peligroso que es, pero nadie invierte”.

La Municipalidad decidió aplicar la multa a la empresa ante la ausencia de un plan de remediación del ambiente que incluyera fundamentalmente el tratamiento de líquidos cloacales. En la misma investigación, que dio a luz la presencia de la laguna, los empleados desnudaron la realidad con la que deben trabajar. “El cableado de iluminación de la pista es externo, cada vez que aterriza un avión hay que correr a sacar los cables que por el viento que generan las turbinas se suben a la pista. No hay mangas para los pasajeros y ni hablar de los accesos para discapacitados en los aviones”