La Calera es conocida como el “Portal de la Sierras Chicas” y es una de las ciudades que más ha crecido en los últimos tiempos debido a estar a pocos kilómetros de Córdoba Capital, el Municipio ha decidido emprender desarrollos inmobiliarios para agrandar la oferta habitacional de la ciudad dentro de la Reserva Natural Bamba.

Los vecinos de la comunidad, movilizados porque este desarrollo que claramente afectará a bosques nativos exigen que puedan participar del proyecto para preservar estos espacios verdes que en Córdoba cada vez más son amenazados por una industria inmobiliaria que lo único que pretende es construir barrios cerrados, talar árboles, destruir pastizales y alambrar.

El proyecto de la Municipalidad de La Calera es sumar 11.184 hectáreas, según se pudo saber en una investigación que difunde el Diario La Izquierda. El desarrollo municipal tiene tres ejes: ampliar la ciudad en un sector periurbano, otro es aprovechar lugares ociosos y el tercero y el más discutido por llevar el nombre de “desarrollo sustentable” es incluir sectores de la montaña a la ciudad, en un lugar que se conoce como Reserva Bamba.

En La Calera hay 48 barrios, 10 de ellos privados, el desarrollo sobre la Reserva vendría a engrosar el número de territorios ligados a personas de alto nivel adquisitivo que podrán vivir en una zona exclusiva, como lo es la montaña, donde se construirá talando bosque nativo. Hay un caso en La Calera que es referencial en este aspecto, se trata del country “La Deseada”, un emprendimiento urbano de casi 500 hectáreas que se hizo sobre tierra considerada como zona roja, es decir, de máxima protección.

Lo que la Municipalidad de La Calera pretende hacer es imitar el caso de “La Deseada”, permitiendo loteos en zonas protegidas. Alrededor de 300 hectáreas se deberían modificar y talar para hacer el desarrollo inmobiliario, estas tierras -que actualmente están protegidas por la Ley Provincial de Ordenamiento Territorial del Bosque Nativo 9814 y la Ley Nacional 26331 sería intervenidas, alterando el hábitat natural de diferentes animales como las aves, insectos polinizadores y zorros.

La Coordinadora Ambiental y de Derechos Humanos de Sierras Chicas, ambientalistas y docentes de la Universidad de Córdoba exigen al Municipio de La Calera que suspenda este proyecto y que integre a la comunidad y a las instituciones para los próximos desarrollos futuros que desee hacer en las tierras que pertenecen al colectivo de vecinos que viven allí y no a un grupo minoritario de empresarios, muchas veces con contactos en la política local, para construir viviendas en donde sólo deben existir flora y faunas nativas.