Sudán, el último rinoceronte macho blanco del norte que queda en el mundo, fue ayer sacrificado en Kenia, tras agravarse el cuadro de una enfermedad que sufría desde hace varias semanas.

Se trata de una muerte que podría significar la extinción de uno de los animales más exóticos del mundo, ya que solo quedan sus dos hijas hembras como únicas supervivientes de esta subespecie, por lo que la única esperanza es la reproducción asistida.

La reserva informó que consiguió extraer “material genético” del animal, lo cual “da esperanza a futuros intentos de reproducir la especie de rinoceronte blanco a través de técnicas genéticas avanzadas”. La fecundación artificial nunca se intentó con rinocerontes.

Su enfermedad empeoró significativamente en las últimas 24 horas; era incapaz de ponerse de pie y lo estaba pasando muy mal”, informó en un comunicado la reserva Ol Pejeta, que junto con el equipo veterinario del zoológico checo Dvur Králové y el Servicio de Conservación de la Fauna keniana (KWS) decidieron someterlo a eutanasia.

El ejemplar se había recuperado con éxito a fines del año pasado de una infección en su pata derecha derivada de su avanzada edad (45), pero a fines de febrero tuvo una recaída y esta vez, la afección era mucho peor. Desde entonces los veterinarios buscaron la manera de curarlo y de evitar la extinción de la especie, pero las complicaciones de su pierna, combinadas con lo avanzado de su edad, hicieron que la criatura debiera ser sacrificada.

Sudán será recordado por su memorable e inusual vida”, expresaron desde la reserva, y explicaron que en los años 70 consiguió sobrevivir a la extinción de su especie y fue trasladado al zoológico Dvur Králové, en la República Checa. Al final de su vida consiguió volver a África, a la reserva natural situada en Laikipia, en el centro-oeste de Kenia.

Durante años la caza furtiva de estos animales contribuyó a su extinción, ya que sus cuernos se pagan a precios superiores al oro en el mercado asiático debido a supuestas propiedades curativas y afrodisíacas, algo que lo convierte en un producto codiciado.