Alrededor de 80 oficiales de Gendarmería ingresaron por la fuerza a los territorios de la Comunidad Mapuche Campo Maripe, sin autorización y cortando caminos e ingresos. YPF explota la zona, y argumentó que llamó a la fuerza de seguridad porque debía pasar maquinaria para proseguir haciendo fracking, técnica que contamina las napas de agua. Gendarmería impidió a los mapuches salir de su territorio, teniéndolos de rehén en su propia tierra.

YPF está trabajando en Loma Campana, donde se asienta la comunidad mapuche, allí está realizando nuevos pozos para intentar quebrar la roca de Vaca Muerta y obtener gas y petróleo. El extractivismo es rechazado por los miembros de esta comunidad que pretenden vivir en paz, trabajando la tierra. El fracking está contaminando las aguas subterráneas que cruzan el camino de los caños que inyectan con gran presión agentes químicos para quebrar la roca y obtener el hidrocarburo.

El pasado miércoles alrededor de 80 gendarmes entraron por la fuerza en territorio mapuche, cerraron los caminos de acceso y mantuvieron cautivos a las familias originarias, algunas están allí desde 1930. Acto seguido escoltaron a vehículos de YPF. La Confederación Mapuche de Neuquén denunció en un comunicado que “YPF usa la Gendarmería para entrar ilegalmente a territorio mapuche. Ingresaron sin consulta, ni autorización, con un procedimiento totalmente desmedido, sin mediar palabra, ni exhibir orden judicial. Los miembros del lof fueron amenazados y  fueron rehenes en su propio territorio”

La Comunidad acusa a la ministro de Seguridad Patricia Bullrich de “represión” y advirtió que Gendarmería jamás les mostró una orden judicial que fundamentara la intromisión en sus tierras. “Por orden de la ministra Bullrich, Gendarmería ha militarizado la comunidad Campo Maripe. Nos sentimos prisioneros en nuestra propia casa y nos llenan de basura de la contaminación petrolera. La Justicia deja todo para que el más fuerte imponga sus condiciones”, prosigue el comunicado de la Comunidad Mapuche.

“Más allá de la violencia que desatan sobre nuestras vidas desde que llegó el fracking y la muerte a nuestro territorio, anunciamos que si no hay seguridad sobre nuestras tierras y aplicación de derecho a la consulta, no los dejaremos en paz”, concluyen los mapuches, quienes protestaron frente a las oficinas de Gendarmería en Neuquén, llevando mantas oleofílicas que se usan para absorber los continuos derrames de petroleo que provocan los pozos en tierras ancestrales.