El norte salteño fue declarado en emergencia sanitaria luego de que se reportaran los fallecimientos de ocho niños de comunidades originarias por desnutrición y deshidratación (y se inicie una investigación por la muerte de al menos trece), algo que obligó al Gobierno nacional a anunciar la ejecución de obras que permitirán el abastecimiento de agua a 500 familias para consumo y riego de huertas.

La partida de los cuatro camiones perforadores y el correspondiente personal militar da inicio a la segunda fase de la operación para reparar dos pozos de agua que tienen 150 y 330 metros de profundidad, y construir nueve nuevos pozos de entre 100 y 250 metros de profundidad.

Está previsto completar las tareas en un plazo de 290 días, y se suman a los más de 70 hombres y mujeres, 17 vehículos y tres plantas potabilizadoras que el Ejército Argentino despliega en la zona desde fines de enero. Los efectivos se encuentran desplegados en tres áreas de responsabilidad: Alto La Sierra, El Rosado y Misión Chaqueña, desde las cuales operan tres plantas potabilizadoras, y distribuyen el agua potable con sus camiones y cisternas.

Estos equipos entregan el agua ensachetada o a granel, y ya se distribuyeron más de 1.800.000 litros de agua potable a 315 familias y a hospitales de la zona.

Además, en esta semana las tropas militares junto al gobierno provincial, comenzaron con la entrega de 200 nuevos tanques de agua para uso domiciliario, para reemplazar los que actualmente tienen las familias afectadas.

La provincia y el Ejército Argentino, con acuerdo del Ministerio de Defensa, firmaron un convenio por el cual, en un primer momento se daría apoyo con potabilización y distribución de agua en las zonas afectadas; y en un segundo momento el Ejército se haría cargo con sus medios de la perforación de pozos para obtención de agua en lugares estratégicos con fondos asignados por la provincia.

Foto: ‘Somos wichi