Actúan en cuatro provincias: siguen a los turistas y sin armas esperan a que dejen el auto en soledad para robarles. Así actúan estos  asaltantes son oriundos de las ciudades rionegrinas de El Bolsón y San Carlos de Bariloche, que se organizan con vehículos para seguir a los viajeros y esperar a que se dediquen a actividades de esparcimiento para asaltar.

Según la investigación, confirmada por fuentes policiales a la prensa regional, el radio de acción de la banda se extendió a lo largo de la cordillera y varios de sus integrantes fueron detenidos en diversas ocasiones por delitos menores, por lo cual están identificados.

De acuerdo a la pesquisa policial, la banda actúa durante el verano mediante el alquiler de un automóvil en algunas de las localidades turísticas desde donde recorren la zona en busca de algún botín.

Los asaltantes centraron sus ataques en las ciudades nequinas de Junín de los Andes, San Martín de los Andes y Villa La Angostura, las rionegrinas de Bariloche y El Bolsón, las chubutenses de El Hoyo y Esquel, y la santacruceña de Los Antiguos.

Fuentes de la investigación citadas por el diario La Mañana de Neuquén señalaron que las autoridades policiales coordinaron acciones luego de detectar que varios hombres habían sido detenidos juntos en distintas ocasiones tras robos en las diferentes regiones.

En ese marco, los informantes indicaron que “se trata de tipos que tienen entre 50 y 20 años, y si bien hay seis que tenemos identificados en las cuatro provincias, sabemos que hay cuatro o cinco más que trabajan con esta gente o los están entrenando”. Además, el reporte sostuvo que meses atrás hubo una reunión de policías para analizar la situación y compartir información sobre unos setenta robos detectados en la cordillera patagónica.

Asimismo, determinaron que los asaltantes “alquilan un auto en Bariloche”, luego “van hasta Junín de los Andes, donde comienzan el recorrido que es casi turístico, porque frenan en todos los miradores y hasta suelen acampar para camuflarse con los visitantes”.
Según las fuentes al detenerse en los miradores “aprovechan que la gente se descuida” y le roban sus pertenencias del interior de los autos.

Los asaltantes al parecer se inclinan por “objetos que son de fácil reducción en el mercado negro”. Incluso, en el caso de los pescadores algunos denunciaron que les robaron hasta las ruedas de los autos cuando se internan en los lagos. Los investigadores calcularon que en cada ataque mensual lograrían unos 20 mil pesos en promedio, pero señalaron que sólo se reportaron entre 5 y 7 denuncias por provincia.