Por Leandro Vesco

Azul además de cabecera de Partido tiene nombre metafórico, ninguna ciudad tan ideal para cobijar a las letras. El Festival Internacional de Literatura de Azul, que termina esta noche con el cierre del Festival Cervantino, tuvo su Acampada Poética en el Parque Municipal de la ciudad con una serie de lecturas donde se apreciaron diversas formas de concebir, pensar, trabajar y mostrar la poesía.

La octava edición del Festival Cervantino, que esta noche llega a su final con un concierto de Pedro Aznar, logró reunir, gracias al esfuerzo del poeta Jotaele Andrade, a diferentes generaciones de escritores que tuvieron la oportunidad de compartir sus trabajos a lo largo de todo un día al aire libre en el Parque Municipal de la ciudad bonaerense.

“Todo poeta escribe teniendo en cuenta su entorno y es bueno que estos encuentros se den en lugares diferentes, no convencionales. La poesía es un acto de rebeldía, una toma del lenguaje; trabaja con un gesto de irreverencia y revolución”, declaró la poeta María Julia Magistratti, nacida en Azul.

“Me parece importante destacar que acá se lee literatura propia, algo que marca una diferencia importante con cualquier otro tipo de Festival. Esta propuesta conecta de otra forma con la producción literaria”, sostuvo uno de los editores que participan del Festival. Nadia Sol, de Difusiona/Terna Ediciones, proyecto surgido del blog Escrituras.indie, contó que “venimos editando desde 2010 a varios autores argentinos y la idea es que sean obras breves para que puedan ser más accesibles y, además, son libros que están en versiones digitales y se pueden descargar e imprimir”

Azul no es una ciudad cualquiera, la cultura y el arte transitan por sus calles y sobrevuela en su historia una atmosfera cervantina que la convierte en una de las ciudades más importantes a nivel mundial en lo que respecta a la obra del autor del Quijote que puede verse en la Casa Ronco. Su teatro es considerado uno de los que mejores acústicas tienen en nuestro medio y por si fuera poco, el genial Francisco Salamone trabajó en la ciudad realizando obras inmortales. La naturaleza le ha dado a Azul la bendición de poseer el cordón serrano de Boca de las Sierras, la formación pétra más antigua de nuestro planeta.

Para finalizar, la poeta local Magistratti sintetiza: “Un Festival así es una experiencia única en Argentina; tiene un gran compromiso con la poesía, porque la saca de los claustros hacia la vida, el sol, la luna, hay una magia especial”