Fuente: LMN/Neuquén Digital

Mientras la capital neuquina prohibió las carreras de galgos, y a nivel nacional avanza un proyecto de ley con el mismo fin, se realizó una competencia denominada “El Superclásico de América” en Plaza Huincul, del cual participaron perros de Neuquén, Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe, bajo la oposición de varias organizaciones de defensa de los animales.

Desde la organización de las carreras de perros sostienen que la Municipalidad de Plaza Huincul autorizó la actividad y que se firmó un acta con un escribano, prevista antes de que se dé en el Senado la media sanción a la ley nacional que las prohíbe. Por su parte, el Concejo Deliberante de Neuquén ya había aprobado un proyecto de ordenanza mediante el cual se prohíbe la realización de carrera de perros en la capital provincial, una iniciativa impulsada por la concejal la concejal Andrea Ferracioli, quien declaró que “la vida útil de un galgo es de 3 o 4 años, después los matan o los abandonan“.

Desde la comisión de galgos de Neuquén aclararon que en el canódromo capitalino “siempre estuvo todo legalizado”. Daniel Vásquez, a cargo de la pista donde se realizaban las carreras en la ciudad hace tres años detalló que se pagaban los impuestos y que había un veterinario a cargo de la atención médica de los animales, y aseguró que “nosotros, los galgueros, no queremos que maltraten a los galgos que son nuestros animales favoritos”.

A nivel nacional, un proyecto de ley aprobado en julio por el Senado de la Nación prohíbe las carreras de perros en todo el país y sanciona con prisión de hasta cuatro años y el pago de multas de hasta 80 mil pesos a quien “organice, participe o promueva” esas competencias.

El texto, presentado por la senadora del ARI-Coalición Cívica de Río Negro María Magdalena Odarda, fue impulsado por el Proyecto Galgo Argentino, que denunció las condiciones “de maltrato extremo” a las que son sometidos los animales y la existencia de unos 60 canódromos “sólo en la provincia de Buenos Aires”. El proyecto, que deberá ser considerado por la Cámara de Diputados, tuvo 42 votos a favor y 15 abstenciones, entre ellos senadores radicales y peronistas del sector conducido por Adolfo Rodríguez Saá.