El oso polar Arturo vive a miles de kilómetros de su hogar, en un país lejano y en un mundo con temperaturas altas y encerrado en una jaula que simula ser su hogar con gente que paga por verlo morir. Hace unos días atrás su estado de salud se deterioró y ahora nuevamente piden por su traslado, para que pueda ver la nieve por última vez en su vida. 

El equipo de veterinarios que lo trata en el cuestionado zoo de Mendoza donde murieron más de diez animales en el verano por consumir fardos contaminados con agrotóxicos, sedó al oso para poder examinarlo mejor. 

En el año 2014 Greenpeace lanzó una campaña para reubicar a Arturo, juntó miles de firmas y se las entregó al encontes gobernador Francisco Pérez, pero el funcionario provincial estimó que era más importante ocupar su tiempo en otras cosas.

Esta semana Gabriel Flores, miembro de la ONG Ecológicos Unidos, volvió a impulsar su petitorio que ya tiene 420 mil firmas para que sea trasladado el oso a Canadá. “Hoy nos reunimos con el secretario de Ambiente de la provincia, Humberto Mingorance, y le llevamos las 420 mil firmas, él nos adelantó que debido al estado de salud y edad del oso, es poco probable que pueda ser trasladado, pero sí nos dijo que hay altas posibilidades de que el zoo de Mendoza se convierta en un ecoparque”.

El petitorio de Flores también incluye el pedido de reconceptualizar al zoo de Mendoza para volverlo un ecoparque, sin jaulas ni animales exóticos, sólo animales nativos en rehabilitación o rescatados del mascotismo.

“Aceptaron las firmas y nos dijeron que hay muy buenas posibilidades de que el proyecto de ley (el de transformar el zoo en ecoparque), que fue elaborado por siete organizaciones ambientalistas y está siendo evaluado por las comisiones de ambiente de diputados de la provincia, sea aprobado”, precisó el integrante de Ecológicos Unidos.

El reclamo por el oso Arturo es la que más firmas ha reunido en Argentina por los derechos de los animales. La segunda campaña con más adherentes es el que promueve la Organización Proyecto Galgo Argentina por la prohibición de las carreras de perros, cuyo proyecto de ley ya logró media sanción en el Senado nacional.

“En 2012 fui al zoológico y encontré al oso polar en muy malas condiciones, durante horas caminaba dos pasos atrás y dos hacia adelante, eso se llama zoocosis por encierro, toda la jaula tiene piso de cemento, y afuera es todo bosque de pinos. No podemos tener un oso polar en el desierto de Mendoza con 40 grados sobre cero en verano”, detalló el activista.

La lucha de Flores por mejorar la calidad de vida de los animales en general y de Arturo en particular, logró grandes victorias que parecen ridículas si se piensa en el enorme maltrato que ha sufrido el oso polar en su estadia en el zoológico, en su momento le agrandaron la pileta y consiguió que le pusieran aire acondicionado en la jaula.

“Los zoológicos no deberían existir ni se debería quitar a los animales de su entorno natural, de sus hogares, con fines educativos o para explotarlos”. Para sumarte a la campaña por la liberación del Oso Arturo, podés firmar en https://www.change.org/p/ecoparque-en-mendoza-y-evaluaci%C3%B3n-del-oso-polar-arturo-difusioncornejo