“Podemos afirmar que hay más yaguaretés sobre los lomos de los caballos en los desfiles tradicionalistas que viviendo en nuestras selvas”, afirmó el presidente de la Red Yaguareté Norberto Angel Nigro al conocer el fallo de la Justicia Federal que ordena pagar a la Talabartería Arandú (Ciudad de Buenos Aires) la suma de 180.000 pesos por exhibir una montura hecha con piel de yaguareté, una de las especies más amenazadas del país.

La venta de piel de yaguareté está prohibida en el país desde el año 1981. La Sala I de la Cámara Contencioso Administrativa entendió que la Talabartería Arandú estaba en falta, aunque reconoció que el propietario del negocio había comprado las pieles antes de la ley prohibitiva. Para la Justicia pesó más el hecho de que el dueño del local exhibiera la montura para la venta. “En esta ocasión el comercio en jurisdicción federal es la más relevante, ya que se intentó comercializar piel de yaguareté, que es una especie altamente protegida en nuestro país, cuya comercialización se encuentra prohibida“, detalla el fallo.

La querellante de la causa es la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, quien en el año 2013 denunció a la Talabartería, por vender monturas hechas con piel de yaguareté. Una de las causas de la disminución de la población de este felino se debe básicamente a la cacería ilegal para comercializar su piel. Sólo quedan en el país 250 ejemplares. “La utilización de pieles de yaguareté para el adorno de los monturas criollas viene siendo denunciada desde hace varios años. Podemos afirmar que hay más yaguaretés sobre los lomos de los caballos en los desfiles tradicionalistas que viviendo en nuestras selvas”, explicó Nigro.

La Justicia, además de la montura secuestró una corona de suela con una puntera hecha de ocelote, y varios elementos hechos con pieles de carpincho y yaguareté. El fallo fue muy bien recibido por la Red Yaguareté que trabaja en la protección de esta especie. “Hay que terminar definitivamente con la cacería y comercialización de yaguaretés en Argentina es una de nuestras metas, pues resulta inadmisible que estos hechos sigan ocurriendo, incluso, en plena Ciudad de Buenos Aires”, explicó el titular de la Red, quien finalizó: “El vendedor por su larga trayectoria dedicada a la explotación de la talabartería, debía tener conocimiento de esa prohibición”, ahora deberá pagar $180.000.