La suba desmedida del gas ha impactado muy fuerte en el interior del país donde las bajas temperarturas hacen imprescindible el uso de arfefactos a gas por tiempos muy prolongados. Esto ha ocasionado que el intendente de Carreras, un pueblo santafesino de 2000 habitantes, haya decidido salir a repartir leña para que sus vecinos puedan calefaccionarse sin tener que pensar en pagar cifras ridículas e injustas.

La energía eléctrica se ha tornado inaccesible, lo mismo el combustible y el gas, no es grato entrar en el invierno y no tener cómo calefaccionarse, no es una cuestión de confort, es de salud“, explicó el Intendente German Battista.

El método es simple, un camión municipal sale a recolectar troncos por la zona rural y luego los reparte en la casas donde viven las familias de más bajos recursos. “Hay troncos secos en la zona rural, los empleados (de la comuna) los fraccionan con sierras, y los reparten en bolsas usadas de semillas. No son los métodos más modernos, parece que vamos para atrás y en realidad vamos para atrás“, dijo Battista. De etsa manera las familias hacen fuego en recipientes de hierro fundido para duplicar el calor.

Los ciudadanos de Carreras se quejan porque ellos no fueron subsidiados en los últimos años en comparación con los usuarios de Capital Federal y el Gran Buenos Aires, y a pesar de eso las tarifas se triplicaron en los últimos meses. Esto es un espejo de lo que sucede en el interior del país donde las tarias de los servicios básicos siempre han sido muy altas.

El pueblo basa su economía en la producción rural, no tiene red de gas natural y sus habitantes dependen únicamente de combustibles como el kerosene o la energía electrica para poder calefaccionarse y cocinar.

“La garrafa de gas licuado de petróleo para uso domiciliario pasó de 16 a 200 pesos y el kerosene cuesta 25 pesos el litro. Yo me pregunto ¿cómo hace un jubilado que cobra 4.900 pesos por mes para comer, calefaccionarse y comprar medicamentos? Hay que hacer algo”, dijo este Intendente al que se ocurrió al menos estar del lado de su gente, brindando una solución que el estado no reconoce.